Por Juan Grompone
El nuevo orden mundial

Los Estados Unidos siempre me han dado la impresión de ser un país de una gran eficiencia, donde todo funciona perfectamente, donde los conductores de automóviles son amables, los policías son amistosos y hasta la comida sea o no de nuestro agrado siempre es de buena calidad.

A comienzos del año pasado estuve en Nueva York y recogí la inequívoca sensación de que algo había cambiado. Los policías irlandeses ignoraban dónde quedaba el Queens Bulevard. El MoMA (QNS) ya no era una de las joyas de la ciudad y se había convertido en una costosa estafa al crédulo visitante. Los jefes de estación del subterráneo no podían dar informes correctos. Además, en todas partes sentía la atmósfera opresiva del terror y creo que esto ha ido en aumento en el último año. Mi impresión era de una decadencia general y lo curioso es que no parecía relacionada con el atentado a las torres gemelas.

Esta idea de la decadencia fue confirmada posteriormente por dos fuentes independientes. Por un lado las obras de Michael Moore (su libro y su famoso documental) que presentaban aspectos inusuales acerca de los Estados Unidos. Por otro lado, el libro de Emmanuel Todd -''Après l'Empire''- sostenía la tesis de la descomposición de los Estados Unidos. Todo esto me animó a escribir este artículo que especula sobre el nuevo orden mundial hacia el fin de la presente década.


¿UN MUNDO UNIPOLAR?
La versión corriente sobre el nuevo orden mundial dice algo así como: ahora que el mundo es ''unipolar'', Estados Unidos se ha convertido en el gendarme del planeta y puede hacer lo que desee, a su antojo. Como demostración de esta tesis se ilustra la conducta ante el conflicto de Iraq. El gendarme y sus amigos, pasando por encima de las Naciones Unidas, ejerció su impunidad e invadió Iraq. Por más que esta versión se ha repetido hasta el cansancio, creo que hay otra visión posible de lo que está pasando en el mundo.

No cabe duda que durante la década de los 90, con la desaparición de la Unión Soviética, Estados Unidos quedó como superpotencia militar, sin un polo opositor. Se rompía así el ''equilibrio'' de cuatro décadas, denominado ''guerra fría'', que se había establecido hacia 1950. Este equilibrio se basaba en dos premisas básicas:

a) En la medida que existía un equilibrio del potencial bélico entre los Estados Unidos y la URSS y esto se medía en megatones de armas nucleares, en cantidad de cohetes balísticos, en número de soldados, aviones, submarinos y otros recursos militares; además de oscuras reglas de comparación se mantenía una tregua armada. Cada uno sabía que el otro tenía capacidad para destruirlo y esto los mantenía en calma.
b) El llamado complejo militar industrial los fabricantes de armamentos era un sector muy poderoso de la economía y, por su fortaleza, ejercía una influencia muy grande en la política.

Hoy, al desaparecer la URSS, se concluye con una lógica rayana en lo infantil que todo continúa igual y que, por lo tanto, Estados Unidos puede hacer lo que quiere puesto que no hay nada ni nadie que se le pueda oponer. También los norteamericanos creen esta interpretación y (por el momento) actúan en consecuencia. ¿Dónde creo que está la falacia de este argumento? En varios lugares que paso a analizar.


EL COMPLEJO INDUSTRIAL MILITAR
El primer punto tiene que ver con el ''complejo industrial militar''. Uno de los primeros en alertar sobre la existencia de este sector de la industria fue Eisenhower quien fuera, además de dos veces presidente de los Estados Unidos, el comandante en jefe de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial insospechable, por lo tanto . En aquel momento se advertía el comienzo de una inversión de la clásica afirmación de von Clausewitz: ''la guerra es la continuación de la política'' se cambiaba en ''el complejo militar industrial es quien decide la política''.

Eisenhower, en 1961, en su último discurso antes de abandonar su segunda presidencia, advirtió del peligro que significaba el complejo para el futuro de la democracia norteamericana. Esta descripción es tan interesante que vale la pena reproducir el fragmento más importante:
''Hasta el último de nuestros conflictos mundiales los Estados Unidos no tenían una industria del armamento. Los fabricantes americanos de arados podían, con el tiempo necesario, fabricar también las espadas que se requerían. Pero ahora no podemos arriesgarnos a improvisar la defensa nacional. Hemos sido obligados a crear una industria de armamentos permanente y de vastas proporciones. Se suma a esto que 3,5 millones de personas están involucrados en la defensa. Anualmente gastamos en la seguridad militar más que el ingreso neto de todas las corporaciones americanas.
Esta conjunción de un enorme ''establishment'' militar y una gran industria de armamentos es nueva para la experiencia norteamericana. La influencia total económica, política y hasta espiritual se siente en cada ciudad, en cada estado, en cada casa, en cada oficina del gobierno federal. (...)
En las reuniones de gobierno debemos cuidarnos de que el complejo militar industrial adquiera una influencia indeseable, ya sea pensada o impensada. Existe y persistirá el crecimiento desastroso de esta potencia fuera de lugar. No debemos dejar nunca que el peso de esta combinación ponga en peligro las libertades democráticas. No debemos dar nada por establecido. Solamente una ciudadanía alerta y conocedora puede llevar a esta gigantesca maquinaria industrial y militar de defensa a nuestros métodos y fines pacíficos de modo que la libertad y la seguridad puedan prosperar juntas''.

Se ha sostenido cosa en la cual no creo, porque no creo en las teorías conspirativas de la historia que Kennedy fue asesinado por agentes del complejo militar industrial puesto que amenazaba con retirarse de Vietnam. Esta afirmación, más que algo verificable, sirve para reforzar la fortaleza de la idea que Eisenhower, su predecesor, había denunciado.

Al desaparecer la ''guerra fría'' y al entrar el capitalismo en su nueva fase la nueva economía o la economía de la información creo que el complejo militar industrial ha comenzado a perder el poderío que tenía en 1960. Hoy, la sociedad capitalista ha desplazado el centro de la economía desde la manufactura y la industria pesada hacia el manejo de la información. El acero ha dejado paso a las computadoras. Estamos en una nueva fase del capitalismo. En consecuencia, el complejo militar industrial ha perdido importancia e influencia. Hoy, a las corporaciones norteamericanas les importa más la globalización de las empresas que el poderío militar o los problemas de la defensa.

Creo que se puede decir que se ha invertido la relación. Hacia 1950, el complejo militar industrial dictaba las líneas de la política y de allí que se estableciera la ''guerra fría'', una maquinaria perfecta para consumir material pesado que era necesario reponer por una obsolescencia planificada. Tanto Estados Unidos como la URSS usaban al otro como pretexto para continuar fabricando y desarrollando armamentos. Hoy sucede al revés y se ha restaurado el equilibro establecido por la afirmación de von Clausewitz. Los políticos usan las armas como herramientas de su política. Cuando deciden que hay un punto inconveniente para la política, entonces acuden a las armas, pero no es al revés.


LOS NUEVOS BLOQUES
Un segundo punto a considerar es que el fin de la ''guerra fría'' tiene poco más de una década. Estamos en un período de transición. Lo que hoy vemos no es la situación ''estable'' sino el resultado de la euforia de los Estados Unidos por haber ''ganado'' la ''guerra fría''. A ese hecho se une una situación de coyuntura: un gobierno que tiene vocación de regresar al pasado económico y de rechazar la ''nueva economía''. Se ha dicho que el gobierno de George W. Bush atrasa en el tiempo. Su equipo económico está integrado por figuras de la administración de Gerald Ford. Además, todos los connotados halcones de Wáshington ocupan puestos prominentes. Así es que Estados Unidos se presenta hoy como intentando regresar al pasado y a los tiempos del dominio del complejo militar industrial. Creo que este retroceso en el tiempo no será viable y que asistimos solamente al último intento de recuperar un lugar definitivamente perdido.

Veamos con un poco más de detalle lo que hoy está sucediendo en el mundo y que apunta hacia un futuro muy diferente. Me imagino que hacia 2010 un nuevo panorama de fuerzas ya estará consolidado.

Europa ya no es la misma de los tiempos de la ''guerra fría''. Ahora se presenta como un bloque económico sólidamente unido y que ha creado una moneda nueva, el euro, que significa un desafío enorme para el dólar. Vale la pena especular un momento sobre este punto. Cuando De Gaulle anunció en 1968 que Francia dejaría de comercializar en dólares y regresaría al oro, ocurrió el movimiento ''espontáneo'' del mayo francés. Cayó De Gaulle y no se habló más del asunto. En 2003 se ha dicho que Iraq había anunciado que dejaría de comercializar el petróleo en dólares y se pasaría al euro. Cayó Saddam inmediatamente. Vale la pena detenerse en lo que significaría si los países petroleros árabes tomaran una medida así. De allí la importancia que tiene para Estados Unidos que el Reino Unido o Noruega dos países europeos petroleros no entren en la zona del euro.

Por cierto que el proceso de fortalecimiento del bloque europeo no está terminado. Hay varios países en espera para ingresar y hay algunos países ''rebeldes'' que todavía se resisten a ver el carácter estratégico de la zona del euro. Por otra parte, Europa es una potencia nuclear y posee capacidad misilística, aeronáutica y espacial. Me imagino que, hacia 2010 será un bloque que puede ser comparable a los Estados Unidos desde el punto de vista económico, en población, extensión y poderío militar.

Ahora también existe China como un nuevo jugador. La economía china crece a un ritmo asombroso. Además es una potencia nuclear, misilística y espacial. De más está decir que es muy superior en población a Estados Unidos y Europa juntos. Puede, por lo tanto, ser en 2010 una potencia comparable a las dos anteriores y con capacidad de formar ejércitos que las otras dos potencias no pueden.
La India tampoco puede ser dejada de lado. Posee una capacidad nuclear y misilística limitada, pero sí tiene una población enorme y ha emprendido un camino de modernización capitalista muy interesante. En lugar de seguir el camino chino, basado en la industria y la manufactura, India desarrolla vigorosamente los sectores de la nueva economía. No es impensable que en 2010 sea también otra potencia de escala mundial, con fortaleza precisamente en el área más sensible de la economía contemporánea.
Finalmente, hay otro país que no puede ser dejado de lado. Brasil y antes Portugal apunta a convertirse en una potencia desde 1500 por lo menos. Todavía su población es pequeña comparada con los bloques anteriores, pero si se tiene en cuenta a toda América del Sur la prolongación natural de la política brasileña ya los números pueden ser comparables. Brasil es una potencia industrial en desarrollo, fabrica armamentos y aviones; tiene un programa nuclear que ha declarado que no abandonará y, finalmente, anunció que para 2010 tendrá un submarino nuclear. Creo que también es una candidata a ser potencia.


UN MÉTODO DE COMPARACIÓN
Llegados a este punto se plantea una interrogante básica: ¿cómo comparar entre sí estas regiones? La respuesta es crear una métrica, una manera de medir los atributos que consideramos significativos.

Creo que hay tres atributos básicos para una futura potencia mundial: el tamaño de la población, la fortaleza de su economía y su poderío militar. Si creamos una medida simple para ellos, podemos intentar una comparación numérica. La ventaja de las comparaciones numéricas es que permiten realizar un análisis más concreto y precisar la importancia que se asigna a cada uno de los elementos.

Comencemos por la población. Creo que la población es un elemento básico para la escala de una economía y para la capacidad de formación de ejércitos. Para cuantificarlo, propongo tomar una escala de cuatro valores según la cantidad de habitantes de la región considerada. Asigno el valor 1 a una población entre 100 y 200 millones de habitantes; un valor 2 a una población entre 200 y 400 millones; 3 al intervalo de 400 a 800 millones y 4 al intervalo entre 800 y 1.600 millones. Como puede advertirse, cada intervalo duplica la cantidad de habitantes del anterior. Es claro que no tiene sentido duplicar una vez más los valores de la población porque ninguna región se acerca al nivel 5.

Al considerar la población como factor de poder es útil recordar una frase de Mao: China puede ser derrotada militarmente, pero no puede ser ocupada. La población hace la diferencia. Si pensamos en las dificultades que hoy tiene Estados Unidos para controlar Iraq, imaginemos lo que sería la ocupación de la China o de la India.

Consideremos ahora la economía. Propongo una escala de cinco valores para medir la fortaleza de la economía. Asignaremos 5 a la economía norteamericana por ser la mayor y más poderosa del mundo en el presente. Con esta referencia asignaremos los restantes valores de 1 a 5. No es necesario justificar la importancia de la economía en una potencia mundial. Fue la economía de Estados Unidos quien ganó la Segunda Guerra y no sus ejércitos. Es la economía la que mantiene el control político y social. De allí la importancia que tiene el hecho que haya aparecido una segunda moneda internacional que puede disputarle la supremacía al dólar.

Finalmente, consideremos el poderío militar. También propongo aquí una escala de cinco valores según existan cinco elementos básicos: la capacidad de formar ejércitos; la fortaleza de su armamento convencional; su poderío aéreo, la existencia de misiles y la disponibilidad de armamento nuclear.

Con esta métrica simple se puede intentar evaluar el poderío presente y las posibilidades que poseen diferentes actores mundiales para un nuevo orden a establecerse hacia el fin de la presente década.

¿Qué panorama podemos tener hacia 2010 entonces? Creo que se identifican cinco posibles bloques y dos incógnitas: Estados Unidos y sus aliados: México y Canadá; La Unión Europea, incluyendo a Rusia y los países del Este; China; India; Brasil.

Los Estados Unidos y sus aliados califican 2 como población y 5 tanto en la economía como en el poderío militar. Esto hace que su puntaje sea el mayor de todos. Sin embargo creo que existen algunos elementos que se deben considerar. Estados Unidos tiene dificultades para formar grandes ejércitos. En la guerra de Iraq puso 250.000 hombres en combate. A esto se suman otros 250.000 hombres que se encuentran repartidos por el mundo (Alemania, Japón, Corea, Italia, etc.). Se plantea entonces la objeción de Emmanuel Todd: Estados Unidos no puede abrir muchos frentes en forma simultánea. No tiene capacidad de reclutar los ejércitos necesarios y esto limita su papel de gendarme mundial. Puede arrasar Afganistán y luego Iraq, pero no podría haber hecho las dos acciones al mismo tiempo. Un segundo punto débil de Estados Unidos como potencia militar es que ha tercerizado la logística. Esto hace que los costos de la guerra crezcan a cifras astronómicas. Como ejemplo, la guerra de Iraq ha costado, hasta el momento, 95 Gigadólares que equivalen a muchos años de la exportación de Iraq. Las cifras que se manejan para la reconstrucción de Iraq también son este orden de magnitud.

La Unión Europea (extendida) es casi igual de fuerte que los Estados Unidos. El poderío que le falta en lo militar lo compensa con su mayor población. Todavía más notorio es el caso de China. En ambos casos asigno un valor 3 a su poderío militar debido a la existencia de misiles y armamento nuclear.

La India y Brasil son potencias menos fuertes. La principal ventaja de la primera es su mayor población. Las dos incógnitas son los países islámicos y el África sub Sahara. Creo que para 2010 estas regiones todavía continuarán buscando su camino de desarrollo capitalista. No creo que sean jugadores mayores hacia el fin de la década.


ESTADOS UNIDOS CEDERÁ POSICIONES
Como conclusión, parecería que hacia 2010 se organizará un nuevo orden mundial, basado en cinco potencias que mantendrán un equilibrio sustentado en la población, en los armamentos y en la economía. Dos de estos bloques, China y Brasil es posible que estén volcados mayoritariamente a la manufactura tradicional, en tanto que otros dos serán híbridos Estados Unidos y la Unión Europea y combinarán la manufactura que pierde terreno con la nueva economía. El quinto bloque, la India, estará volcado hacia la nueva economía.

Si este panorama ocurre, entonces mal se puede hablar de un mundo ''unipolar''. Más bien lo que se puede apreciar es que Estados Unidos tendrá un período de gendarme solitario, entre 1990 y 2010, durante el cual perderá paulatinamente su papel de árbitro militar y económico. Parecería que deberá ceder posiciones para dejar paso a un nuevo orden mundial.


Revista Dosmil30.
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