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FANTASMAS DE OCTUBRE
Dentro del espacio Leyendas Urbanas inauguramos
un especial de fantasmas para octubre, mes de Halloween,
intentando dar caza a los más famosos espectros
que recorren los rincones del país.
La dama de blanco
Como un espectro pálido de antaño, la
figura de la dama de blanco se cuela en varios puntos
del país y la capital, abarcando en los vaivenes
de sus viajes tanto a Rocha como a Montevideo. Su historia
siempre es trágica, a tal punto que hay quien
dice que existe una sola dama de blanco en todo el Uruguay,
repartiendo su tristeza en un itinerario interminable
por nuestra tierra.
En Salto
Entre las calles Zorrilla y 19 de abril, detrás
del Museo del Hombre, hay una plazoleta que esconde
una locomotora antigua y varios juegos para los niños.
Por la noche, sin embargo, los viejísimos árboles
del lugar y los ingenios mecánicos para niños
-olvidados en las penumbras nocturnas-, forman sombras
grotescas y lúgubres.
Cuando en las noches de invierno las calles quedan
completamente desiertas, una muchacha joven, vestida
de blanco, aparece en la plazoleta. En ocasiones, la
figura espectral tiene una horca al cuello y su sola
presencia da un susto de muerte al transeúnte
despistado.
Recorre esas calles desde principios del siglo XX como
resultado de un amor imposible, fuente inagotable de
nuevos fantasmas. Enamorada de un obrero pobre de AFE,
su familia de alta alcurnia impidió que se casara
con quien consideraba su verdadero amor. Una fría
madrugada de invierno, ensombrecida por el pesar, se
dirigió a la plazoleta y se ahorcó de
la rama de un árbol. Su silueta puede verse aún
hoy en día, cuando el frío la obliga a
recorrer la plaza con la cuerda al cuello.
(gracias a Sebastián)
En la Costa de Oro
En las playas que van de Araminda hasta Los Titanes
suele verse, de acuerdo al testimonio de varios personajes,
la figura de una dama de blanco a la orilla del mar,
generalmente cuando despunta la madrugada.
Entre varios relatos del avistamiento recogimos el siguiente.
Diez años atrás un grupo de jóvenes
salía de bailar de un boliche en Araminda, emprendiendo
el regreso por la playa. En un momento determinado,
tres de los jóvenes quedaron relegados en el
viaje, cuando uno de ellos notó algo extraño
en el agua. A unos cuantos metros de la orilla, con
el agua a la cintura, una mujer de blanco oteaba el
horizonte.
Mientras todos observaban, la mujer desapareció
súbitamente, en forma que ninguno de ellos puede
explicar hasta el día de hoy. Quisieron entrar
al agua, creyendo quizá que la joven estaba ahogándose,
pero el susto de la situación -potenciado por
la noche cerrada y la visión extraña-
hizo que decidieran echarse atrás.
En la zona se cuenta que aquella figura fantasmal no
es otra cosa que el espíritu de una mujer ahogada,
cuyo cuerpo jamás pudo ser encontrado. Narran
que los espectros de quienes perdieron la vida en el
mar regresan cada tanto, como si pasearan indolentemente
a orillas del mar que les quitó al vida.
(gracias a Juan Andrés)
En Soriano
La ciudad de Mercedes también tiene su pálida
visitante. Donde actualmente se encuentra el museo paleontológico
del lugar, se erigía el castillo del Conde de
Mauá, cercano a un puente antiguo.
Algunos habitantes de Mercedes afirman que una figura
espectral, en la forma de una dama vestida de blanco,
visita la zona desde principios del siglo XX. Al parecer,
la joven habría hallado la muerte en el puente
que conducía al viejo castillo, y desde entonces
los viernes a la medianoche la mujer asoma en el puente,
reviviendo los minutos fatales de aquella hora ya lejana.
(gracias a Fiorella)
En Rocha
El paseo de la dama de blanco la lleva en ocasiones
hasta Rocha. La joven recorre el camino de La Paloma
hasta Cabo Polonio, en una versión menos inofensiva
que las anteriores
Cuando algunos hombres infortunados cruzan las dunas
enormes por las noches, pueden toparse con la aparición
de una mujer de blanco de aspecto lúgubre. Se
dice que quienes la encuentran y sostienen su mirada
no vuelven a ser vistos con vida. En La Paloma aseguran
que ronda el mítico faro del lugar, cuando cae
la noche.
(gracias a Daniela y Felipe)
En Montevideo
Los 21 de Junio de todos los años un hecho curioso
se repite en la rambla del Buceo, perceptible sólo
para algún transeúnte aislado que se encuentre
allí a la hora indicada.
Una muchacha atraviesa corriendo la rambla, cruza la
arena y se arroja al agua. Allí permanece boca
abajo mientras se aleja en el mar, hasta que desaparece.
En el Buceo se cuenta que es el espíritu de una
joven que se suicidó por amor y que no logra
descansar en paz, lo que la emparenta con las innumerables
damas espectrales que recorren el país.
Tiene el pelo rubio, es pálida y viste de blanco.
Falleció un 21 de junio hace mucho tiempo y vuelve
a revivir su muerte cíclicamente en la fecha
mencionada. Quien se acerca a ella, se ha dicho, corre
el riesgo de terminar en las aguas del Buceo.
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