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MENTIRAS CASERAS
Accidentes míticos y mitos accidentales
Las leyendas urbanas
no siempre tratan de fenómenos espeluznantes o
apariciones misteriosas que ocurren en determinados puntos
de la ciudad. Pequeñas historias que circulan como
ciertas, referidas a accidentes o determinados sucesos
comunes, frecuentan el folklore urbano desde hace tiempo
en variantes bien uruguayas. Aquí va un popurrí
de algunas de las más populares, que todos hemos
sentido alguna vez.
El microondas secador
Cuando los hornos microondas recién habían
llegado al mercado y la gente desconocía bien su
funcionamiento (junto a las dudas y posibles riesgos que
presentaba un sistema innovador de calentamiento) se hizo
popular la siguiente macabra historia. Una joven se lava
la cabeza antes de salir a bailar, y en su apuro por llegar
a tiempo a su cita decide secárselo con el maravilloso
y ultra rápido horno microondas. Gracias a un destornillador
logra burlar el sistema de seguridad e introduce su cabeza
en el horno mientras lo pone en funcionamiento. Pocos
minutos después fallece, ya que como es sabido
los microondas calientan los objetos de adentro hacia
fuera, causándole daños irreparables en
el cerebro al secarlo completamente.
(gracias Silvia y Hugo)
Los magníficos secuestradores
Si bien los secuestros configuran en la Sudamérica
de hoy una realidad triste, allá por las décadas
del ’80 y ’90 circuló en Uruguay una
leyenda que jamás pudo probarse y cuyos detalles
eran demasiado cuidados para ser verosímiles. La
historia aconsejaba tener especial cuidado con las camionetas
negras (al estilo Los Magníficos) y de vidrios
polarizados, ya que se dedicaban al secuestro organizado
de niños con equipos muy sofisticados. Se decía
que rondaban las escuelas, lo que en su momento generó
un cuidado especial en madres y padres, a pesar de no
comprobarse jamás la existencia de dichas supercamionetas.
(gracias Carlos, María)
El perro dientudo
Una persona compra un perrito pequeño y extraño
(pero de aspecto simpático) en la feria de Tristán
Narvaja. Lo lleva para su casa y le dispensa el mismo
trato que a cualquier can, pero con el tiempo, sin embargo,
nota extrañada que el perro no crece. Como se alimentaba
en exceso para su tamaño decide llevarlo al veterinario,
que luego de examinarlo aclara que se trata de un tipo
de rata gigante muy extraña, llegada del África
o Asia y traída probablemente por algún
tripulante de un barco extranjero. Esta leyenda circula
en forma casi idéntica en todas partes del mundo
cambiando el origen de la rata peluda (generalmente es
de Haití) y la forma en que se adquiere, ya que
a veces se la encuentra en las aguas del puerto.
(gracias Mariela y Cecilia)
Las tazas de Piedras Blancas
Un hombre descubre que le robaron una de las cuatro tazas
del auto, y como se trata de un coche lujoso pero un poco
antiguo descarta la posibilidad de conseguir una nueva.
Se decide por ello a ir a la feria de Piedras Blancas,
famosa por la venta de objetos viejos y robados. Va hasta
allí con su auto, estaciona y comienza a recorrer
el lugar. Después de dar vueltas un rato queda
maravillado al descubrir entre varios puestos la taza
del modelo que busca (de hecho hay más de una).
La compra y regresa a su auto, sólo para descubrir
que le faltan las tres tazas que aún tenía
en su coche y que acaba de comprar justamente una de ellas,
robada hace pocos minutos en la misma feria.
Este relato es contado en primera persona (o en formato
ADUA) por tantas personas que se constituyó a esta
altura en un mito, más allá de las posibilidades
de que algo similar ocurra. El
robo sospechoso
(Conversación entre dos personas)
- ¿A qué no sabés lo que le pasó
a una amiga mía?
- ¿Qué cosa?
- Venía del trabajo en auto y al doblar la esquina
se encuentra con un camión de mudanza parado en
su propia casa. Con asombro se da cuenta que le están
desvalijando la casa entera.
- ¿Por qué no bajó o hizo la denuncia?
- No, decidió seguirlos con el auto para ver adónde
iban y luego hacer la denuncia. La cosa es que va manejando
detrás de ellos con cuidado, y después de
dar varias vueltas... no sabés adónde llega.
- ¿Dónde?
- Entra en el fondo de la comisaría
Gracias al usuario Leonardo, que escuchó esta historia
(en forma similar a la relatada) dos veces en menos de
un mes.
Es un cuento bastante popular y que circula como
cierto, a pesar de la imposibilidad de que le haya sucedido
a tantas personas de la misma forma. El final de esta
historia (que no es sólo uruguaya) generalmente
no se cuenta, lo que no deja de ser extraño.
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