Entrevistas

Que treinta años no es nada

ENTREVISTA AL DÚO LARBANOIS & CARRERO

Eduardo Larbanois y Mario Carrero, que días atrás presentaron su espectáculo "Desde los orígenes", hablaron con Montevideo Portal sobre la trayectoria del dúo, las épocas duras del silencio impuesto y la defensa de la identidad y la poesía como banderas.
21.05.2008
2008-05-21T16:37:00


"Allí donde te gritan que no podrás
los cerrojos del miedo y de la crueldad
Allí donde te imponen guardar silencio
silencian tu boca con sufrimiento"
(Ocho letras)


El año pasado festejaron los treinta años de trayectoria y ahora presentaron un show titulado "Desde los orígenes". ¿Cómo fueron esos orígenes? ¿Cuál fue su primer concierto como dúo?

Eduardo Larbanois:
El primer concierto como "Larbanois & Carrero" fue en marzo del 78, un espectáculo que realizaba la Facultad de Agronomía con el fin de finanºciar los viajes al interior para la Cátedra de Suelos, que había sido retirada por la dictadura. Allí fuimos contratados como dúo, no obstante ya veníamos trabajando hacía más de un año. Nuestra propuesta inicial fue muy natural, primero éramos dos solistas que se acompañaban, después empezamos a mezclar las voces en algunas canciones, nos gustó como sonaba y así fue quedando. Pero la idea del nombre no la pusimos nosotros, surgió naturalmente cuando nos fueron a convocar que dijeron "¿cómo los llamamos a éstos?", y a partir de allí "Larbanois & Carrero" quedó como sello, porque los nombres que pone la gente, como los sobrenombres del interior, entran como con calzador: no los sacás con nada.

No sólo quedó como sello sino que hay gente que los llama "los hermanos Larbanois Carrero", o que no puede distinguir a uno del otro...

EL: Sí, a esta altura hay como una simbiosis con los nombres que hay gente que de repente me ve a mí y me grita "¡Carreroooo!", o dicen "Mirá los Larbanois". Eso está asumido, fue una cosa muy natural. Y bueno, en ese primer espectáculo, ya hacía algún tiempo que venía apretando la dictadura en esa área y fueron varios prohibidos esa noche. Recuerdo que estaba prohibido Carlos Benavides, el Darno también y lo más curioso fue que prohibieron al animador, entonces yo, que tenía más rostro en aquel momento, era el que anunciaba...

¿Cómo era cantar en esa época?

EL: Tenías que presentar por triplicado todo el repertorio, los datos personales de los organizadores y de todos los que actuaban. Se hizo un cálculo después de la dictadura, que si ellos hubieran guardado todos los triplicados tendrían que haber tenido un galpón de quince metros de largo por siete de alto por no se cuánto de ancho para guardar todo eso. Aparte tenías que avisar 30 días antes y nunca sabías si ibas a actuar hasta la hora de empezar el espectáculo.

Mario Carrero: Fue algo paulatino dentro de esa situación extrema que era la dictadura, desde sus inicios hasta que sobre los años 75, 76 a mucha gente le cayó la ficha de lo que era una dictadura. Que ya no era la detención y persecución de barbudos comunistas rusos sino que empezaban a caer maestros, vecinos, gente conocida, estudiantes, familiares... por esos años empezó una dura autocensura y una situación realmente difícil, porque la gente le tenía miedo al de al lado.

Y la posición del artista debería ser difícil, expresar algo en ese contexto

MC: Por esos años tuvieron que empezar a emigrar los que, aún sin estar requeridos por alguna causa en particular, eran artistas reconocidos en distintas áreas, que se los acusaba de su vinculación con la izquierda. Al mismo tiempo, los que no teníamos una notoriedad tan reconocida empezamos a participar en algo que fue un invento del propio pueblo uruguayo dentro de esa dinámica de lucha contra la dictadura: los recitales y festivales que empezaron a organizarse en parroquias, en pequeños clubes sociales, festivales en los que hasta ese momento no se había generado una censura violenta. Había que avisar, consultar en la comisaría, lo mismo que le pasaba a cualquiera que quería hacer un cumpleaños o cualquier cosa que fuera una reunión de gente.

Pero creo que se subestimó, que se creyó que eso iba a ser una especie de catarsis, porque obviamente no se podía meter presa a las tres cuartas partes del país. Entonces se fue consolidando una serie de recitales en donde primero empezaron pidiendo la lista de canciones, pero había mucho cantor pícaro que daba una lista y cantaba otras canciones con esos nombres. Fue un causa y efecto: empezaron a pedir los textos y a prohibir palabras que había que cambiarlas. Pero las palabras que sustituían a la palabra directa a veces tenían un vuelo mucho más grande y generaban un efecto mayor, lo mismo que las prohibiciones. En un primer momento el cantor prohibido estaba presente en el festival.

A ustedes les pasó que a veces sólo dejaban cantar a uno y prohibían al otro, ¿no?

MC: Sí, y se daba un hecho obvio: la gente se daba cuenta de lo que estaba pasando, por más que no se podía decir, porque estaba aquella cosa tan famosa de "Por causa de fuerza mayor". El cantor prohibido no se presentaba pero estaba ahí... a alguno le dieron algún documento...

EL: A mí me dieron documento, a Washington Carrasco también.

MC: Decía: "Por habérsele excluido del canto" o...

A dúo: "Por tener antecedentes ideológicos negativos".

Este texto será reemplazado

¿Qué canciones nunca les dejaron cantar?

MC: Muchas. Aparte era imposible cantar algo muy fuerte, si había alguien cantando algo muy violento era por algo... era impensable que vos cantaras algo contra la dictadura porque no era reconocida como tal, era un "gobierno cívico militar" y jamás se reconoció en ningún momento que era una dictadura. El sólo hecho de plantearte cantar algo contra la dictadura ya era razón de vilipendio a la moral, al gobierno...

EL: Lo que prohibían eran palabras, y a veces resultaba tremendamente ridículo.

¿Se acuerdan de algún ejemplo?

EL: Me acuerdo un ejemplo que es medio erótico. Una canción del Bocha Benavides que se llamaba "Venteveo bien te ví" y que en un momento dice: "Venteveo bien te vi, allá por Cañas cantaste y en San Gregorio te alzaste gritándome estoy aquí". Y la prohibieron porque era una canción "pornográfica" ¿vos te imaginás un venteveo alzado lo peligroso que puede ser? (Risas)

MC: A nosotros nos prohibieron la palabra "unidad".

EL: Y "pueblo"

MC: En una canción que finalizaba diciendo "somos un pueblo unido para siempre", tuvimos que sacar "pueblo unido" y le pusimos "somos un sueño unido para siempre" y ta, marchó así. Tampoco podían prohibir todo. Hubo una citación que se nos hizo al Departamento de Inteligencia que creo que define cuál era la situación: decían que con los artistas que estábamos acá no iban a cometer el mismo error que habían cometido con los artistas que estaban en el exterior, que andaban cantando por todo el mundo haciéndole propaganda en contra al gobierno cívico militar uruguayo.

"Llegar con una milonga y las cuerdas bien templadas
hasta aquel poblao perdido en el medio de la nada
y decir: aquí estoy yo para lo que el pueblo mande
que poco vale el cantor si no sabe a quien cantarle"
(De un cantor y su guitarra)


"Larbanois & Carrero" surgió porque lo puso la gente, pero ustedes notan que hay una identidad artística del dúo, distinta a la identidad de cada uno... porque después de tantos años juntos deben haber desarrollado una identidad de conjunto...

EL: Sí, a tal punto que la gente nos pregunta como si fuéramos un matrimonio: cree que vivimos juntos, que estamos todo el día juntos. Nosotros trabajamos y tenemos nuestra vida independiente, nuestras familias...

MC: Creo que hay un color, un sonido "Larbanois & Carrero". El dúo se fijó siempre algo: sonar lo más uruguayo posible, una vinculación fuerte con nuestras raíces. Aquello de saber muy bien de dónde venís para poder plantearte a dónde ir, y eso se trasunta en toda la obra del dúo. Hubo una propuesta firme de recorrer nuestro país todo, romper con esa macrocefalia de Montevideo, llegar a todos los rincones y cantar nuestra realidad, nuestra forma de vivir, de ser, de conversar, porque creemos firmemente que tenemos un potencial tremendo como nación que puede aportar cosas. Y además esa concepción de cantar en uruguayo, más que nada, en estos tiempos que corren, de medios de comunicación masivos, rápidos y letales cuando son mal usados. Un intento de plantear el tema de la identidad como una cosa básica, opuesta a esa globalización cultural, que permite todas las otras globalizaciones. La cultural es la básica porque si vos estás vendiendo hamburguesas e ideas para un mundo masivo tenés que buscar que ese mundo tenga el mismo apetito, la misma sed y que hable el mismo idioma. Creemos que la mayor forma de resistencia y la mayor bandera de libertad es la defensa de la identidad. En todo lo que es nuestra obra hay un color así.

EL: También es bien claro que no lo hacemos con una concepción chauvinista, porque la cultura nuestra en gran medida deviene de los inmigrantes; aunque generó una impronta particular, porque es lo que se da con cualquier grupo humano. Un ejemplo sencillo: veinte personas se van de pesquería durante 15 días y vuelven con una identidad propia, se generan códigos. Imaginate entonces lo que son años. Y el paisaje, que también va aportando con su música, sus vientos, sus cuchillas, sus andares, sus distintos caminos, sus pájaros. Creo que si en algún aspecto se nos puede juzgar ideológicamente es en un profundo sentido artiguista. Creo que allí esta la raíz básica de nuestra identidad: en Artigas el verdadero. No el de bronce ni el de las fotografías sino el real. Y allí encontramos un referente ineludible, que se le está cuerpeando a la juventud.

Aparte ustedes tienen un público que está continuamente renovándose, no le están cantando sólo a una generación...

EL: A nosotros también nos sorprende, aunque creo que hay un nudito que explica eso. No hago juicio de nadie, de ningún colega, pero nosotros amamos profundamente lo que hacemos, nos jugamos enteros. Tenemos un objetivo, que es tratar de ser cada día mejores en lo que hacemos frente a nosotros mismos. Todo el que ama un oficio se plantea eso. Uno es conciente que la vida es muy breve para aprenderlo todo, estás siempre aprendiendo, y esa actitud es lo que la gurisada reconoce, que tenemos un profundo respeto por todos nuestros músicos, aprendemos de todos, de los más jóvenes, de los más viejos, de nuestros contemporáneos, estamos siempre abiertos a asimilar cosas, porque tenemos que ser un poco esa esponja que va chupando lo que pasa en el ambiente que se traduce después en las canciones. El mejor regalo que vos recibís en este oficio es cuando viene un vecino y te dice: "eso que usted dice en tal canción es bien así, ¿no?".

MC: Y creo que hay un tema de autenticidad. Vivimos en un mundo donde se usa y se tira todo. Nosotros tratamos que nuestra canción no sea de usar y tirar, que tenga sus raíces. Hay gente contemporánea nuestra que tiene las mismas raíces y de repente llega más rápido a gustarle o atraerle alguna de las canciones; pero también hay jóvenes que tienen las mismas raíces. Uno de los halagos más entrañables y más pintorescos que hemos tenido en los últimos tiempos es de los jóvenes que nos dicen "Larbanois & Carrero es rock and roll"

"Y aunque es malo mantenerse aislado
cuando todo el mundo está tan conectado
si el diablo gobierna hay que tener cuidado
la cultura nunca puede estar de lado
no todo está en venta, no todo es mercado
árbol sin raíces no aguanta parado ningún temporal"
(Santamarta)


¿Qué opinión tienen de la música actual?

EL: Hay cosas muy buenas desde el punto de vista de la formación, en el área instrumental, pero lo que vemos es una carencia muy grande en el área literaria. Los textos han perdido aquella poesía, aquella búsqueda de la imagen. Se va a una cosa más concreta, que es a lo que ha llevado la globalización: ese mundo a los pies, digerido, que para qué lo vas a pensar...

MC: Nosotros competimos con lo explícito. Venimos de una generación donde leías a Salgari o a Julio Verne; o escuchabas la radio y había una mayor predisposición a imaginar. Hoy es todo en tiempo real y explícito, hasta la guerra. Todo es como un videoclip, millones de imágenes superpuestas. Entonces eso te condiciona el lenguaje.

[Historias de canciones]

"Santamarta"

MC: "Santamarta" no debe interpretarse como un ataque a la Internet, pero no comparto tampoco la sobrevaloración de la Internet ni creo que es la panacea de la libertad. Hace poco escuché algo notable del Pepe Mujica, que dijo que Internet es como esa piecita del fondo donde uno guarda todo, cosas buenísimas y cosas que no sirven para nada. Y la canción pinta como fuimos cambiando: a mí me gustaría que alguien me fundamentara por qué festejamos Halloween, si es una necesidad cultural de nuestro pueblo o es una imposición comercial que entró a través de los medios masivos. Porque hay cosas que tenemos que son heredadas, que vinieron de los barcos: los italianos trajeron sus cosas, los negros que llegaron con sus tambores, cosas que hicieron carne en la sociedad, pero ¿quién trajo Halloween?

EL: Un shopping.

MC: ¿Por qué el delivery es delivery?, ¿por qué no es el envío?. ¿Por qué estamos cambiando formas de hablar? No soy inocente en esto, yo trabajo con computadoras y obviamente hay un lenguaje que surge de la propia dinámica de trabajar con esos sistemas, pero es distinto. No comparto, por ejemplo, la idea del "fast food", no creo que haya un solo uruguayo que prefiera cambiar una tira de asado y una copa de vino a andar corriendo como un loco y andar comiendo al paso.

"El gallo azul"

EL: Fue una de las primeras canciones grabadas por el dúo. Es una música popular realmente folklórica porque no se reconoce autor, una maxixa, que es una forma musical que viene de Polonia y se tocaba en una localidad de Tacuarembó. La recopiló Bolívar Pérez, un amigo de allá que se dedicaba a los negocios rurales y tocaba el acordeón. En esa zona era muy usada en los bailes, y Washington Benavides le puso un texto en el que se cuenta una historia de amor, o de desamor más bien. Me parece que lo más importante allí es el rescate de esa música que fue parte importantísima en los bailes del interior, y que es una cosa que nosotros reivindicamos, esa identidad cultural donde a veces un acordeón o una guitarra eran la fuente de inspiración del baile toda la noche. Hoy tenés los DJ, que antes se llamaban "disc jockey" y antes eran "los que pasaban los discos". (Risas)

"Ocho letras"

MC: Es una canción producto de la dictadura. Allí hay varios mensajes a distintas situaciones, distintos dolores que teníamos en aquellos momentos, y esperanzas también.

EL: Es del año 82, probablemente de los momentos más duros de la dictadura. Cruel, porque era el león herido.

MC: Esas cosas te andan dando vueltas, las tenés metidas dentro tuyo, andan allí girando y de repente van tomando forma.. En esa canción se volcó mucho: ahí está la tortura, la censura, toda la cuestión de derechos humanos, ahí está todo lo que no podías decir, están los presos, los desaparecidos, en distintas imágenes y está el amor, la rebeldía, la lucha por eso que es la libertad.


Este texto será reemplazado

Montevideo Portal / Inés Nogueiras
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