|
El Carnaval y sus orígenes
La importación, desde España, de algunas prácticas por parte de los primeros pobladores de la ciudad de Montevideo, dieron origen a los festejos de carnaval en nuestro país. Es posible que en el año 1760,las primeras prácticas populares de manifestación carnavalesca consistían en tirarse con huevos frescos o vaciados y rellenados con agua, a semejanza del carnaval medieval Europeo. Los sucesivos intentos oficiales de "racionalizar" las prácticas de carnaval comenzaron ya a fines del siglo XVIII, donde se puso fin a estos festejos generalizados, privilegiando las representaciones artísticas que ya en esa época habían pasado a ocupar el centro de atención del público montevideano. La progresiva institucionalización y manejo oficial de nuestro carnaval, sustituyendo las prácticas de carácter espontáneo imperantes durante todo el siglo pasado. La población montevideana a fines del siglo XIX estaba caracterizada por dos rasgos sobresalientes que incidían directamente en sus formas culturales: "la temprana urbanización y europeización de hábitos y mentalidades a través de la inmigración". En este contexto terminan por imponerse los modelos europeos de festejos de carnaval. Llamando a los tambores Lauro Ayestarán, uno de los musicólogos más prestigiosos de Uruguay, define a las Llamadas como la convocatoria que hacía el sonido de los tamboriles de una comparsa para que se concurriera a la celebración. El historiador Antonio Plácido narra que "en el viejo barrio Palermo, sede de algunas agrupaciones famosas, solía ser costumbre que tres o cuatro tambores de cada grupo salieran independientes, durante el Carnaval, a convocar a sus componentes, por ese y otros barrios alejados, los que se iban incorporando a sus respectivos núcleos para terminar reuniéndose en el mismo punto, donde se organizaban para iniciar sus actividades". En 1865 apareció la primera comparsa llamada Raza Africana. Posteriormente, en 1876, surgió por primera vez la expresión "negros lubolos" (blancos pintados de negros).
La murga tuvo su origen en España y la pionera en
Uruguay surgió en 1908, se llamaba Gaditana que se va y formaba
parte del repertorio que ofrecía la Compañía de Zarzuelas.
Luego de la murga Gaditana surgieron otras agrupaciones que adoptaron
nombres de gran comicidad como "Don Bochinche y Compañía",
"Formale el cuento a la vieja", "Tirame la punta del naso",
"Domadores de suegras", "Salimos por no quedarnos en casa",
"Los peludos terribles", "Amantes al salamín",
"Escuela de tiburones" y "Asaltantes con Patente",
entre otras. Estas primeras murgas, integradas por seis o siete miembros,
cambiaban las letras originales de canciones por otras de tono picaresco
y utilizaban instrumentos de viento fabricados con cartón. La murga
evolucionó y fue reconocida como una nueva categoría en
1917. El número de componentes fue creciendo un promedio de 20
integrantes y se comenzó a utilizar el bombo, el platillo y el
redoblante. Esta innovación fue obra de José "Pepino"
Ministeri quien también impuso la vestimenta del director con frac,
levita y zapatillas. En la década de 1980 la corriente denominada
canto popular le dio nuevos impulsos a la murga. Aparecieron títulos
de gran arraigo popular como La Reina de la Teja y Falta y Resto y se
revitalizaron otros como Araca la Cana y Los Diablos Verdes, que prolongaron
sus actuaciones a todo el año. Humoristas Esta categoría se basa en la libre comicidad de
escena, situaciones o personajes, no pudiendo basarse en argumentos de
una obra literal, hecho o suceso real. Podrá utilizarse una creación
jocosa única o plantearse varios cuadros con pequeños intervalos
muy ágiles enmarcados siempre en una faz cómica. Los conjuntos
que concursen en esta categoría deberán ajustarse también
a los siguientes aspectos reglamentarios: El tiempo de actuación
se establecerá entre un mínimo de cincuenta (50) minutos
y un máximo de sesenta (60) minutos. Los conjuntos estarán
integrados con un mínimo de doce (12) y un máximo de dieciséis
(16) componentes, pudiendo registrar un número ilimitado de componentes
suplentes. En cuanto al acompañamiento musical, podrá ser
orquestal o con pistas secuenciadas no teniéndose en cuenta en
ninguno de los casos para estimar el valor del puntaje que será
otorgado. En caso de utilizarse pistas grabadas, no podrán incluirse
en ellas voces humanas. Parodistas Esta categoría deberá parodiar el argumento de obras, o historias de hechos y/o personajes de público y notorio conocimiento, en una imitación burlesca realizada en tono jocoso, pudiendo en determinados pasajes del espectáculo tener matices dramáticos, según la propuesta de cada conjunto. Los cuadros de presentación y despedida serán optativos de cada conjunto y en caso de realizarse podrán ser o no parodias. Los conjuntos deberán contar con un mínimo de quince (15) y un máximo de veinte (20) integrantes y sus actuaciones en el Concurso Oficial, tendrán una duración mínima de cincuenta y cinco (55) minutos y un máximo de setenta (70) minutos.
Revista La categoría Revista debe constituir una expresión
artística integral, de libre creación, conceptualmente imaginativa,
tendiente a la diversión. Sin prejuicio de su característica
de libre creación, se entiende que una Revista Prioriza la alegría,
su música y su baile como así también el destaque
de la figura femenina. Podrán utilizarse músicas grabadas
siempre que estas contribuyan a enriquecer la ejecución en vivo.
Armonizará coreografía, vestimenta, baile, música,
orquestaciones, canciones y parlamentos con marcada alegoría, en
una sucesión de cuadros enlazados que eviten la interrupción
del espectáculo, dotándolo de continuidad y dinamismo. Estos
cuadros alternarán lo artístico con lo divertido dentro
de un clima alegre y colorido, así como una fina técnica
revisteril. El cuerpo de baile estará integrado por bailarines
de ambos sexos y no será obligatorio el cambio de vestimenta para
los integrantes de los coros. Los conjuntos deberán contar con
un mínimo de dieciocho (18) y un máximo de veinticinco (25)
componentes, y su actuación en los espectáculos del Concurso
Oficial, tendrá una duración mínima de cuarenta y
cinco (45) minutos y un máximo de sesenta (60) minutos. Mascarada musical Esta categoría fundamentará su espectáculo en una representación grupal con respuesta temática libre, que tendrá como base uno o más sketchs cómicos que realizarán en forma cantada. Entiéndese que la musicalidad y el canto en todas sus expresiones, es la única permitida para desarrollar el libreto de dicho/s sketch/es. Las canciones a utilizar podrán ser unidas para armar el hilo de la situación por chistes, parlamentos o diálogos que no podrán exceder los sesenta (60) segundos cada vez que se utilicen. La cantidad de conjuntos que podrán participar en el concurso Oficial de Agrupaciones serán entre un mínimo de tres (3) y un máximo de cinco (5). El número de componentes de cada conjunto se establecerá entre un mínimo de tres (3) y un máximo de seis (6). El tiempo de actuación será de veinticinco (25) minutos como mínimo y treinta y cinco (35) como máximo. El acompañamiento musical que se utilice podrá ser efectuado en vivo o con pistas grabadas o ambas simultáneamente, valorándose y puntuándose de igual forma cualquiera de estas opciones. Voces y Arreglos no podrán incluirse en dichas pistas grabadas. Las letras de las canciones serán inéditas, no así las músicas que podrán ser originales, inéditas o ambas. Este espectáculo se evaluará bajo los mismos términos y composición del Jurado que las demás categorías. En el concurso Oficial de Agrupaciones, esta categoría siempre actuará a primera hora de cada etapa. |