Las 40
Pensamiento uniforme

Las 40 del general José Bonilla: “Fernández Huidobro hablaba nuestro mismo idioma”

“Me quisieron promover como precandidato en el Partido Colorado”, dijo el ex coordinador de Inteligencia. Por Gerardo Tagliaferro
11.07.2017
2017-07-11T00:00:00

Quizás alguien lo tuviera encasillado como un militar progresista o de izquierda, porque apareció en cargos de mucha responsabilidad política durante el gobierno del Frente Amplio. Fue comandante de la Fuerza Aérea, jefe del Estado Mayor de la Defensa (ESMADE) y coordinador de los servicios de Inteligencia. Sin embargo, hace pocos meses se anunció su participación en el próximo ciclo electoral dentro del Partido Colorado. Aún no lo tiene decidido y no parece descartar otras posibilidades, pero dentro del batllismo hasta hay quienes han pensado en él como un buen precandidato. Y se lo han propuesto.

Con el estilo muchas veces de un parroquiano acodado en el mostrador, ya desde que era jefe del ESMADE durante la administración Mujica su interés declarado fue acercar a los militares a la sociedad, cerrar grietas de un pasado que se sigue alejando pero que encuentra motivos para volver, porfiadamente, una y otra vez. Dice que lleva con honor la actuación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la guerrilla a principios de los 70, pero se despega de "esa mochila" luego del golpe del 73. Goza de la confianza de Mujica y sentía por el ex ministro de Defensa Fernández Huidobro "un gran respeto".

Toda esa sintonía con referentes de la izquierda no le impide -o quizás abona- una crítica muy fuerte hacia la proyectada reforma de la Caja Militar, que impulsa el oficialismo y en particular el ministro de Economía Danilo Astori. Poco después de que su voz se hizo oír cuestionando el proyecto, Mujica salió a proponer una estrategia diferente a la que hasta el momento ha impulsado el gobierno en relación al tema.

En esta entrevista demuestra que ha dedicado horas a prepararse para dar la batalla por evitar que la iniciativa, tal como está, se concrete. Quedó claro que su interés era hablar de ese tema, pero no rehuyó otros como ese pasado que permanece, su ya expuesta visión de la relación entre verdad y justicia y su ingreso al teatro de la política.

Por Gerardo Tagliaferro
tagliaferro@montevideo.com.uy 

 

1) Ha hablado en las últimas semanas sobre el proyecto de reforma de la Caja Militar y ha dicho que el objetivo es "terminar con las Fuerzas Armadas".

Claro. Si mañana mi hijo de 14 años quiere entrar a las Fuerzas Armadas, con los sueldos como están y con los sacrificios que implica, tiene que ser muy fuerte la vocación. ¿Cuál es la expectativa que uno puede tener? Que al final hay una jubilación que es la misma que el sueldo que tendrá en el momento de irse. Eso no es culpa de los militares, y tampoco que haya habido en 1989 un plebiscito por el cual se ligó a las pasividades al Índice Medio de Salarios. Por esa razón, si yo me retiro y tú seguís en actividad, al año ya te saco ventaja.

2) Ese régimen no lo tiene ningún otro trabajador del país.

No lo tiene, pero tampoco ningún trabajador tiene un sueldo tan bajo como el de los militares.

3) Hay sueldos muy bajos en este país.

Yo digo empleados públicos. En 2006 hubo una discusión muy amplia que involucró a muchos actores sociales y de ella salieron las bases para una ley marco de Defensa que fue votada por unanimidad en el Parlamento. Hoy nadie habla de ella. Escucho a parlamentarios hablar de qué fuerzas armadas queremos... eso ya se discutió. La política de defensa es una política de Estado. En 2014 se aprobó esa ley, "el libro blanco" de la defensa. Y en ese marco se mueven los militares, con muchas obligaciones y con salarios bajísimos. En 2015 (muestra un documento de marzo de ese año) se llamó a proveer 400 cargos de aspirantes a la Policía con un sueldo de 27.000 pesos. Un sargento no cobraba esa plata en aquel momento en las Fuerzas Armadas.

4) ¿No sería lógico subir los sueldos más bajos, pero que los retiros fueran similares a la jubilación del resto de los trabajadores?

Es que nosotros siempre propusimos eso. Pero el poder político lo tienen los políticos, como no puede ser de otra forma, y durante todo este período los militares han cumplido más que honorablemente sus funciones. A nosotros nos gustaría que un alférez ganara un sueldo decoroso y luego sí, que su jubilación fuera la lógica, porque nunca puede terminar siendo la jubilación mayor que el sueldo de actividad. Pero claro, si la expectativa para un militar -que la dieron los políticos- es tener un sueldo bajo en actividad para luego tener una especie de premio cuando se retire, está mal. Porque además la ley de la vida dice: yo tengo seis hijos y hoy vive solo uno conmigo. Si antes vivía con 100, es lógico que hoy pueda vivir con menos.

5) ¿Por qué dice que este proyecto termina con las Fuerzas Armadas?

La ley 18.719, que es la ley de Presupuesto del año 2010, en su artículo 754 decía que el sueldo mínimo en la función pública, por 40 horas semanales, era de 14 mil y pico. Hoy en día, por otro decreto, ese mínimo es 24.983 pesos. Excepción: los militares. El 80% de los militares está por debajo de esa cifra.

6) Pero los militares tienen algunos beneficios que el resto de los empleados públicos no tienen: la comida en su lugar de trabajo, por ejemplo.

Tiene el personal subalterno, el oficial la paga. El oficial se paga el uniforme, se paga el armamento...

“En las Fuerzas Armadas nadie habla contra el gobierno, todo lo contrario”

7) ¿Cómo que se paga el armamento?

Sí, la pistola de reglamento que le exigen se la compra el oficial. No un avión, por supuesto, o un barco. Hay desinformación en la sociedad que lleva a todas estas cosas. El uniforme también se lo compra. Un alférez que forma una familia no puede darle una educación apropiada a sus hijos porque no le da, pero como tiene una vocación que lo llama tiene que realizarse sabiendo que su sueldo es muy magro.

8) ¿Cuánto gana un alférez?

En la mano unos 27.000 pesos. Un soldado es el grado menor en el personal subalterno y gana 15.000. Las Fuerzas Armadas han presentado varios proyectos para invertir esa pirámide. Eso que antes se decía de que se llevaban carne y todo eso, ya se terminó. Eso era hace muchísimos años. Un joven que entra con 21 años sabe que, con el retiro voluntario con 20 años de actividad, a los 40 y algo puede quedarse con un ingreso por su retiro y dedicarse a otra cosa.

9) Ojalá el resto pudiera hacerlo.

Cuando las Fuerzas Armadas presentaron proyectos, justamente lo que trataron de sacar es el retiro voluntario, para que el oficial siga hasta el retiro obligatorio. Entonces, frente a esa situación, usted tiene que cuando comenzó la democracia (año 1985) había unas Fuerzas Armadas de casi 40.000 efectivos, con un porcentaje de retirados de casi la mitad y por decisiones políticas se baja el número de efectivos, eso no desaparece, no se los comen los tiburones, pasan a engrosar la cantidad de pasivos. Con esta situación va a bajar aun más el número de activos, porque muchos van a preferir ajustarse a ley vigente, que ya la conocen, y pasar a retiro.

10) El militar que se retira voluntariamente con 20 años de actividad lo hace aproximadamente con las 2/3 partes de su sueldo, pero tiene 40 años. Nadie se jubila con 40 años. 

Igual sigue aportando Montepío hasta los 36 años (de inicio de la actividad). Es que con estos sueldos... hace tiempo que ya no hubiera ingresado más nadie. ¿Por qué el artículo 754 que le mencionaba deja a los militares afuera? Los militares no están pensando si ganan más o menos, todo lo que hacen lo hacen por el amor a la patria.

11) Sobre eso le voy a leer algo que escribió Marcelo Pereira en la diaria, a propósito de declaraciones suyas en ese mismo sentido: "más allá de la retórica sobre la patria y la disposición a inmolarse para defenderla, el espíritu de servicio, los valores artiguistas y la esencia de la orientalidad, sin la promesa de una considerable recompensa material muy pocas personas permanecerían en las Fuerzas Armadas o ingresarían en ellas". Es decir, sintetizo por mi cuenta: mucho amor a la patria pero esto es por plata.

No, porque ¿usted cuántos años va a vivir? Yo me retiré con 62 años y tuve la suerte de llegar al máximo grado posible, pero la gran mayoría no llega. La mayoría no piensa en la plata, piensa en el cumplimiento de la misión y cuando salen en misión lo hacen dando todo de sí.

12) Hay una contradicción ahí: usted dice que no piensan en la plata sino en el deber, pero a la vez dice que si sale este proyecto la mayoría se va a ir porque no le conviene económicamente quedarse.

Un soldado cuando se retira piensa "me dedico a otra cosa y tengo un colchoncito atrás". Ahora, no tiene más Hospital Militar, salvo que tenga más de 25 años (de servicio). Hay una cantidad de cosas, no es la plata lo que le hace quedarse, se lo digo sinceramente. Es una situación que se da, unos la aceptan y otros no, se han ido de baja. Cuando yo era comandante en Jefe (de la Fuerza Aérea) vino un teniente y me pidió la baja. "No me voy por lo que gano yo, me voy por lo que gana usted", me dijo. "Hacer toda mi carrera para llegar a 60.000 pesos -que era lo que ganaba yo más o menos en esa época- prefiero irme ahora y con las capacidades que me dio el Estado puedo salir a luchar afuera". Es sano que se piense así, como también lo es la apuesta de otros, como yo, que apostamos a nuestra profesión. Quienes tienen menos de 20 años de servicio son el 70% de las Fuerzas Armadas y es todo el sector operativo: mayores, capitanes, tenientes, alféreces, sargentos, cabos, soldados. Esa gente hoy está expectante, a ver qué pasa, y no van a llegar a diciembre a esperar a último momento, si no hay una indicación van a empezar a irse. Y van a engrosar el Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas.

“Soy partidario de buscar la verdad y me parecía que bajo el paraguas de la prescripción mucha gente iba a poder brindar información”

13) A ver si entiendo: usted dice que si el sueldo de un soldado -el menor del escalafón- fuera similar al de otros organismos del Estado, estaría de acuerdo en que el régimen jubilatorio de las Fuerzas Armadas también fuera similar al del resto.

Por supuesto... por supuesto. Una persona que gana 15.000 pesos, si se va con el 52% de su sueldo... no es lo adecuado. Por eso digo que quieren eliminar las Fuerzas Armadas, porque no hay un incentivo para ingresar ni para quedarse.

14) Usted ha dicho también que el presidente está mal asesorado en este tema. ¿Quién quiere eliminar las Fuerzas Armadas, entonces?

Yo no sé quién es, no he escuchado a nadie golpearse el pecho diciendo eso. Para algunos las Fuerzas Armadas son un mal necesario y para otros no existe Estado sin ellas. Pero no escapamos de una realidad mundial de tráfico de drogas, de riqueza que pasa de un lado a otro, de espionaje industrial y no estamos alejados de todo eso. Y lo que tienen las Fuerzas Armadas para enfrentarse a eso son sus recursos humanos.

15) ¿Fue un hombre de confianza de Mujica?

Yo creo que sí. Pero si tuve su confianza y la tengo -y creo que la tengo- es por la lealtad y los códigos que se tienen. Una vez que el soberano habla, uno tiene que apoyar ese deseo del pueblo y estar atrás aportando y no poniendo palos en la rueda. Y así sucede en las Fuerzas Armadas, nadie allí habla contra el gobierno, todo lo contrario.

16) ¿No? Me cuesta creer eso.

No, créame que es así. El mando superior de las Fuerzas Armadas es el presidente actuando con el ministro o con el Consejo de Ministros.

17) Pero ahora hay malestar con este proyecto de reforma de la Caja y muchos hablarán contra el gobierno, no me va a decir que no.

Yo no diría contra el gobierno, porque el presidente no tiene por qué saber absolutamente todo lo que pasa en el país. Ningún presidente domina todos los temas, tiene asesoramientos, por eso yo digo que (Vázquez) fue mal asesorado. Para empezar, no hay una ley de retiro en las Fuerzas Armadas... ¿qué ley quieren modificar si no hay ley? Lo que tienen que modificar es la Ley Orgánica.

18) ¿Eleuterio Fernández Huidobro fue un hombre que terminó ganándose la confianza de las Fuerzas Armadas?

Sí, porque él hablaba el mismo idioma nuestro.

19) Él mismo dijo que era "un militar irregular".

Y bueno, son los códigos que dan el servir y el estar hombro a hombro con una persona.

“Si yo fuese izquierda, a Tróccoli lo hubiese sacado en andas por todo 18 de Julio, porque alguien se animó a hablar”

20) ¿Cree que esa confianza que Fernández Huidobro se ganó en los militares respondía a recíprocas concesiones entre estos y viejos tupamaros?

No, yo creo que él conocía la situación militar porque el Movimiento de Liberación Nacional era un aparato armado, con códigos y una estructura piramidal también. Creo que ahí tenemos muchos puntos de contacto y a lo largo de la vida luego se van encontrando puntos de encuentro. Yo tenía por el ex ministro Huidobro un gran respeto porque él era un estudioso de los temas, no tocaba de oído. Venía al Estado Mayor de la Defensa a  escuchar nuestras proyecciones estratégicas y aportaba objetivamente, no dándole un matiz de izquierda... aportaba como país.

21) Al frente del Esmade usted era un hombre de confianza del ministro y supongo que más de una vez habrá tenido charlas a fondo con él. ¿Le trasmitió Huidobro alguna vez que sentía hostigamiento de una parte de la izquierda por su actitud hacia los militares?

Bueno, hacia él y hacia las Fuerzas Armadas, por eso su defensa a ultranza de ellas que le trajo muchos problemas. Él no se los buscaba, frente a sus responsabilidades como ministro de Defensa Nacional, él elevaba su voz frente a los demás porque la situación era injusta. Y lo suyo no eran disparos al aire, por así llamarlos, él estudiaba los temas, daba puntada con hilo. Y me refiero a eso cuando digo que hoy el presidente de la República fue mal asesorado.

22) Tuvo un encontronazo con el gobierno de Mujica por el que fue sancionado: fue cuando dijo que "si hay verdad no puede haber justicia".

(Interrumpe) Tuve varios, ese fue uno. El problema es que yo, como mando militar, no puedo olvidar que lo más importante para mí es la mirada de mis subalternos. Y teniendo en cuenta eso, cuando tengo que decir las cosas las tengo que decir, así me cueste el cargo. Tuve varias observaciones y sanciones en la vida militar, la última fue la que usted acaba de mencionar. Fue el 25 de octubre de 2011; yo cité a toda la prensa para darle difusión a la modernización de las Fuerzas Armadas. Paralelamente, en el Parlamento se estaba discutiendo una ley que volvía imprescriptibles los delitos cometidos por militares (durante la dictadura). Y ahí dije, y lo afirmo hoy también, que soy partidario de buscar la verdad -y quienes me conocen saben que soy de tender puentes entre todos los orientales- y que me parecía que bajo el paraguas de la prescripción mucha gente que podía saber algo iba a poder brindar información reservada, a alguien de su confianza. Eso hasta ese momento no se había logrado, ni con arrestos ni con ningún camino.

23) Hasta el año 2005 pasaron 20 años desde la recuperación democrática y no se avanzó un milímetro en la verdad, pese a que quienes la tenían estaban amparados por la Ley de Caducidad, nadie podía ir preso.

Pero acuérdese de algo importantísimo, que tampoco nadie lo dice: cuando el soberano habla hay que hacerle caso. Y en dos instancias, no en una, se votó una ley (de caducidad).

24)  Pero esa misma ley, en su artículo 4, mandataba a investigar sobre el destino de los desaparecidos. Que fue retórica, no se investigó nada.

Yo he tendido puentes, he buscado y he estado en muchas situaciones que no vienen al caso hoy y veía que, justamente, había cosas que se podían decir pero que nadie lo iba a hacer... El caso Tróccoli... le soy sincero, cuando (el ex capitán Jorge) Tróccoli escribió su libro "La ira de Leviatán", si yo fuese izquierda lo hubiese sacado en andas por todo 18 de Julio porque alguien se animó a hablar. Sin embargo, lo condenaron y todavía lo siguen persiguiendo. Yo tenía fe en que, cuarenta y pico de años después, esa prescripción iba a liberar esas conciencias de gente -que ya muchos no están- y poder generar un clima de encuentro definitivo entre todos los uruguayos. Siendo presidente Mujica, en 2015, intentamos una última situación que no la pudimos llevar adelante. Los militares que están hoy en actividad ni a la escuela iban en esa época, la mayoría ni nacido era. ¿Qué nos queda? No hay un código de silencio, es muy simple: el que habla es perseguido. Mire a Tróccoli.

25) Pero durante 20 años, mientras no había posibilidad de juzgar a nadie porque estaba vigente la Ley de Caducidad, ningún militar habló y dio la información que se buscaba.

Mire, habría que preguntarle a los actores de ese momento. Yo no hablé con los presidentes del momento ni con los ministros sobre qué preguntaron ellos. Le digo que las Fuerzas Armadas de hoy somos parte de la sociedad, nos sentimos integradas a ella y somos atacadas injustamente por situaciones que muchas veces no se comprenden.

“No hay un código de silencio, es muy simple: el que habla es perseguido. Mire a Tróccoli”

26) ¿Sabe lo que creo? Que más allá de que pueda ir preso o no, a nadie le gusta reconocer "yo maté a Fulano" o "yo torturé", porque inmediatamente va a recibir una condena social.

Hay varios motivos, el que usted dice es coherente. Quienes estuvieron en la situación de los años 70, hoy muchos ya no están y algunos que quedan están presos. A través de la actuación de la justicia no se ha logrado tampoco ningún avance, por eso yo pensaba que bajo la prescripción se hubiese avanzado mucho. A las Fuerzas Armadas hay que dejarlas totalmente aparte de esto, hoy están totalmente subordinadas al poder político, con las mismas necesidades que toda la sociedad, no tienen nada que ver con un pasado que fue muy doloroso. Yo reivindico con todas mis fuerzas la actuación de las Fuerzas Armadas hasta el momento del golpe de Estado, la mochila de lo que pasó después no la llevo con ningún honor. La perspectiva de los oficiales que hoy están hubiese sido completamente distinta en esa situación, por su forma de ser, por las vivencias que se tienen.

27)  ¿Está de acuerdo con lo que dijo hace unos días el comandante en jefe del Ejército, sobre que pediría perdón en nombre de la institución si tuviera la certeza de que con eso "se da vuelta la página"?

Yo creo que todos están dispuestos a hacerlo. El gran problema del Uruguay es que hay un 5% de la izquierda que es sumamente contraria a las Fuerzas Armadas y viene hablando hace 40 años contra los militares. Y la sociedad, que está en otra cosa, escucha y finalmente nos mete en el paquete de que es todo lo mismo. Y desgraciadamente hay un 5% de derecha que no ayuda, porque salen aquellos y estos salen atrás. Los que estamos en el medio, el 90% de los uruguayos que tenemos una mente abierta al encuentro, al diálogo, a veces se dejan influenciar por los que hacen ruido. La sociedad tiene que ver en las Fuerzas Armadas el amigo que tiene, el que le ayuda cuando hay una inundación, el que ayuda a apagar un incendio o el que levanta la basura. Esa que tiene 5.000 efectivos en misiones de paz y que nos han llevado hoy a tener un lugar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Muchos periodistas han ido a esas misiones y han hablado de las bondades de ese personal, que no es el militar, es el uruguayo, como usted o como yo.

28) ¿Qué sabe, como ex coordinador de los servicios de inteligencia, de los seguimientos a políticos y actores sociales en democracia, conocidos a partir de los archivos encontrados?

Estoy totalmente en contra de eso, se podrá imaginar.

29) Da la impresión de que era una actividad que se consideraba normal dentro de los servicios de inteligencia hasta muy entrado el período democrático pos dictadura.

No, mire, los hobbies son los hobbies. A usted como periodista le gusta prepararse, estudiar, y sabe lo que yo puedo decirle y lo que no puedo decirle. Siempre le voy a hablar con el corazón y con la verdad: hay gente en Inteligencia que a pesar de que se retire sigue alimentando su hobby porque es parte de su vida. Son lobos solitarios. Hay que diferenciar entre recolección de información, que lo hace usted o lo hago yo, e inteligencia. Otros siguen buscando porque están en ese 5% que está de un lado o de otro y lo hacen no sé con qué fin. Pero eran lobos solitarios. Yo estoy lejos de eso, soy un uruguayo más que está para aportar, tender puentes.

30) En la década del 90, cuando operaron las que hoy se mencionan como "tupabandas", ¿usted manejaba información sobre ellas?

Yo era mayor de la Fuerza Aérea, casi todos mis años fui instructor de vuelo. Estábamos para el vuelo, para esa faz romántica y sobrevivía. Reconozco que llegaba a fin de mes y a veces había arroz con queso y al otro día queso con arroz.  

31) Tuvo un gesto de gran contenido simbólico en abril de 2010, cuando entregó al entonces presidente Mujica una bandera del MLN que estaba en poder de la Fuerza Aérea.

Claro, fue una situación que se dio porque cuando asumió Mujica, presidente de todos los uruguayos por mandato del pueblo, él fue a Durazno y en un discurso conciliador hacia las Fuerzas Armadas, aportó a un acercamiento. Y si usted aporta algo y no recibe nada del otro lado... yo creo en los puentes. Y me pareció oportuno darle al señor presidente un símbolo de una situación que se había dado años atrás, abonando ese espíritu de reconciliación y de encuentro, de una vez por todas.

“Reivindico la actuación de las Fuerzas Armadas hasta el momento del golpe de Estado, la mochila de lo que pasó después no la llevo con ningún honor”

32) ¿Dónde estaba esa bandera?

Fue capturada por la Fuerza Aérea, estaba en la sección Armamento. De las cosas que tenía para entregarle como un obsequio personal al presidente, me pareció que eso era lo más adecuado.

33) ¿Cree que sirvió ese gesto?

Creo que sí. Si lo tuviera que hacer de vuelta, lo hago. Es mi forma de ser. Sé que me ha traído muchos enemigos.

34) ¿En la interna?

En la interna y afuera. En la vida uno tiene que ir trabajando de acuerdo a su conciencia, sus códigos y la enseñanza que tiene atrás. Por eso busqué ese acercamiento. Yo no sé si usted se acuerda, pero Mujica en aquel discurso en Durazno dijo "soldados de la patria, ni vencidos ni vencedores".

35) ¿Cuál fue el cuestionamiento en la interna?

Y bueno, esos porcentajes que le digo que hay de un lado y de otro... que no podía haber entregado algo de tanto valor para quienes en su momento lo llevaron adelante. Sí, en su momento se combatió y todos llevamos con orgullo esa mochila. No digo del 73 para adelante... pero yo recuerdo al pueblo uruguayo en las calles, cómo aplaudía cuando pasaban los militares y cómo daban información. ¿Por qué? Porque las Fuerzas Armadas respondían a un gobierno electo por el pueblo.

36) ¿Habló luego con Fernández Huidobro o con el propio Mujica sobre ese gesto de la bandera?

Yo hablaba permanentemente con ambos y con Mujica lo sigo haciendo. Para el presidente fue totalmente sorpresivo que yo le entregara esa bandera. Fue en un almuerzo, los únicos que estábamos éramos el presidente, el ministro (de Defensa), el subsecretario y yo. Al postre, le hice entrega de ese presente. Me conmovió su silencio, que para mí fueron como cuatro o cinco horas, porque hubo un antes y un después de eso. Y después él habló y lo hizo desde el corazón... se le cayeron algunas lágrimas, lo sintió muy fuerte.

37) ¿Va a hacer política?

Bueno, me quieren tirar al ruedo. Yo quiero aportar a la sociedad, me siento joven. La Escuela Horizonte (N de R: es presidente) me lleva mucho tiempo pero lo hago con gran agrado. Soy honorario, mi salario allí lo pagan las sonrisas de los niños con las cosas que vamos mejorando. Y en política, tengo muy buena relación con todos, antes hasta pensaban que era del Frente. Yo no hablaba de política porque mi función militar me lo impedía y bueno, se acercó el Partido Colorado y también algunos otros partidos.

“El gran problema es que hay un 5% de la izquierda que viene hablando hace 40 años contra los militares. Y desgraciadamente hay un 5% de derecha que no ayuda”

38) Leí que le hablaron de sectores wilsonistas y de alguno del Frente también.

Sí, yo estoy como quien dice orejeando.

39) ¿Dentro del Partido Colorado?

Estoy abierto... estoy abierto. Hay mucha gente que está como atornillada a su lugar y la sociedad lo pone allí para trabajar, no para sentirse dueño de ese lugar. Si entro en política y un día algo soy, dejaría de serlo a los cinco años porque me parece que la renovación es importante. No voy a competir con nadie, voy a sumar, quiero mucho a mi país para estar sentado en un sillón, mirando tele. Quiero aportar. Mire, le digo más... hasta me quisieron promover para ser precandidato a la presidencia en el Partido Colorado. Pero yo creo que en esos cargos lo pone la sociedad. Yo no me veo porque cada uno sabe lo que puede dar y eso nunca lo pensé. Sí dar una mano.

40) ¿Qué sector del Partido Colorado le ofreció ser precandidato?

Un sector dentro del batllismo. 

Montevideo Portal | Gerardo Tagliaferro
Fotos: Juan Manuel López