Las 40
Crisis… ¿qué crisis?

Las 40 de Alberto Couriel: “Lucía es oficialista a muerte. El MPP va a jugar con Tabaré, totalmente”

“Después de doce años, no hay una estrategia de desarrollo”, dijo el ex senador. Por Gerardo Tagliaferro.
19.09.2017
2017-09-19T00:00:00

Para muchos quizás sea de los datos menos conocidos de su currículum, pero Alberto Couriel fue uno de los poquitos que, casi en las sombras, trabajó muy cerca del general Líber Seregni en los albores del Frente Amplio. Un día de enero de 1971, cuando aún no se había concretado formalmente el nacimiento de la fuerza política que unificó a la izquierda y el progresismo uruguayos, un entonces joven contador Couriel se reunió por primera vez con quien sería, desde entonces y por muchos años, el timonel de aquel barco multicolor.

En aquel selecto núcleo de "asesores" de Seregni había gente que después perdió protagonismo -o directamente nunca lo tuvo- e incluso algunos que tomaron otros rumbos. "Tucho" Methol Ferré, Germán Wettstein, Pedro Seré, Julio Rossiello, Esteban Campal, Carlos Zufriategui y Samuel Lichtenztejn redactaron, junto a Couriel y el propio general, el célebre discurso del 26 de marzo del 71, aquel del bautismo de masas del FA, el que terminaba "Padre Artigas, aquí está otra vez tu pueblo... guíanos".

Muchos años y camino recorrido después, con la izquierda en el gobierno hace más de una década, Couriel me recibe en su apartamento de Pocitos. Es martes. Juega Nacional con River, un partido que se suspendió el fin de semana. La pactada entrevista viene a cortar su pasión futbolera, pero al menos le ahorra el disgusto de ver perder a su equipo. Han pasado pocas horas desde que el plenario del Frente recibió la renuncia de Raúl Sendic. Después de mucho tiempo, el bigotazo y la nariz de Couriel, sus rasgos más característicos, han vuelto a aparecer en escena, captadas por los noticieros de TV. Quizás poniendo en práctica lo que debe haber aprendido junto a Seregni y como representante ahora de Casa Grande, fue de los zurcidores de un acuerdo trabajoso y aparentemente firme entre sectores y bases del FA, pero que se esfumó, como si fuera al paso del huracán Irma, ante el sorpresivo "adiós" del vicepresidente.

Con un humor a prueba de bromas pesadas, que su mujer psiquiatra atribuye a la cantidad de horas que duerme, Couriel Curiel -increíblemente no hay parentesco que explique la coincidencia entre sus dos apellidos, es pura casualidad- ha sido en política de los alquimistas que convierten el plomo en plumas; todo bajo su lupa es menos gris, menos denso, más digerible, por qué no, más divertido. Sendic, la flamante vicepresidenta Lucía, Astori, Vázquez, el FA de antes y el de ahora, la economía y por supuesto Seregni, fueron los mojones que marcaron el rumbo de esta charla, una tarde en que el buen humor del político salvó al del hincha de la prueba de ver perder a su cuadro.

Por Gerardo Tagliaferro
tagliaferro@montevideo.com.uy

 

1) ¿Cómo viviste el proceso Sendic?

Creo que fue de las crisis más profundas que tuvo el Frente en toda su historia. Yo viví muchas: viví la salida del PGP y la Democracia Cristiana, que en ese momento eran la mitad de los votantes pero el Frente salió bien. Yo en ese momento trabajaba con Seregni. Otra fue la salida de Seregni de la presidencia (del FA), que a mí me agarró de sorpresa.

2) ¿Ésta es una crisis mayor que aquellas, crees tú?

Ah sí. Fue mucho tiempo... te diría que hubo factores internos y externos. Hubo errores de Sendic: el título de Genética Humana, se equivoca en lo que dice... pero cuando ves la trascendencia que tuvo... le hicieron una tarea periodística infernal. Sacaron un libro, mandaron periodistas a Cuba. Ahí tenés factores externos y errores de Sendic. Después tenés la comisión investigadora de ANCAP, y ahí tenés compañeros frentistas que lo golpearon enormemente: problemas políticos, relaciones de poder, candidaturas futuras a la presidencia... allí hay mucho golpe. Y después tenés las tarjetas corporativas que es tarea del periodismo. Y después el Tribunal de Conducta Política, que hace un dictamen muy brutal contra Sendic. Y Sendic quedó acorralado, la sensación que tenías era que la renuncia era inevitable en cierto momento.

3) Hablás de errores de Sendic y de factores internos del Frente y externos a él. ¿Cuál creés que fue más importante en el desenlace?

Es difícil. Creo que hay también, como dice Tabaré, un ensañamiento brutal. Yo nunca vi una cosa igual en la historia del Uruguay: todos los días notas, acusaciones. Pero me interesa resaltar la actitud que tuvo el Frente en los últimos días. Luego del dictamen del Tribunal de Conducta Política el Frente dice: hagamos el esfuerzo de que haya un Plenario con capacidad de poder resolver. Se requieren cuatro quintos de votos, una cosa bien difícil. El día jueves 7 yo asisto a una reunión en la que estaban todos los sectores del Frente, los grandes, los chicos, los minúsculos, y estaban las bases. Y yo sentí una actitud muy unitaria, muy respetuosa, y después de muchas horas encontramos un camino. El viernes 8 de noche, sentí que habíamos logrado una propuesta absolutamente positiva, que atendía a dos aspectos: la unidad de la izquierda, que es algo distintivo del Frente, muy difícil de encontrar en otro lado; y el otro, que hay mucho descontento, que podrá ser por razones políticas, económicas o de otra índole, pero en el que también incide el tema Sendic. Entonces la resolución tenía que hacer que la gente sintiera que al fin el Frente actuaba sobre eso.

4) ¿La propuesta que iba al Plenario lograba ese objetivo?

Bueno, era la intención. Yo trabajé con esos dos objetivos. En un momento se había llegado a determinadas sanciones pero uno sentía que eran como un saludo a la bandera. Si la gente estaba esperando algo, esa resolución no iba a servir, por lo tanto a la propuesta que venía del Partido Socialista se le agregaron algunos puntos que la hicieron más fuerte.

5) ¿Cuáles fueron esos puntos que se agregaron?

El fundamental fue reprobar la conducta política de Sendic. Ya venía lo de separarlo de la Agrupación Nacional de Gobierno o el impedimento de ser candidato común (en 2019), pero se tuvo que agregar esto para darle fuerza. Cosa de que la masa frentista viera que el Frente se la jugó. Y yo te digo que íbamos con los cuatro quintos, en un Plenario que tiene creo que 163 delegados, era brutal. Ibas a tener arriba de 140, que eran los que precisabas. Entonces yo iba tranquilo, casi te diría con la tarea cumplida después de dos días de muchas reuniones con una actitud muy constructiva. Y dijimos: "por lo menos de ésta salimos".

6) ¿Tomó de sorpresa a todos que Sendic fuera y planteara ahí mismo su renuncia?

Nos agarró a todos de sorpresa. Y se dieron cosas te diría emocionantes. Gente que estaba allí e iba con el voto de sanción a Sendic, lloraba. Y lloraba auténticamente.

“Si me preguntás por líderes en términos de renovación, en este momento no se ven”

7) ¿Y ese llanto por qué era? ¿Por Sendic o por el Frente?

Por lo que fuera, por la situación, por lo inesperado de ella. Sendic había declarado permanentemente que él iba a defenderse de lo que había determinado el Tribunal. Entonces tenés una situación muy emocionante y muy difícil de resolver, y empezamos las reuniones de nuevo. Y otra vez con dos posiciones, pero otra vez con espíritu de llegar a acuerdo.

8) Pero al final no se llegó a más nada. Quedó la renuncia de Sendic y el Plenario emitió una declaración en la que no cuestiona explícitamente su proceder.

No, pero querido mío, lo que tú sentiste es que Sendic decidió la máxima sanción: se auto sancionó él y renunció. Yo creo que el Frente hizo un esfuerzo y sale bien parado.

9) Hay voces dentro del propio Frente que están diciendo que éste es el comienzo y no el fin. Que el problema es mucho más profundo que Sendic: la investigación sobre ANCAP, sobre Aire Fresco y los negocios con Venezuela...

Bueno, pero políticamente ahí el tema se terminó, lo que hay ahora es un problema judicial. Está bien, pero yo no creo que esos temas lleguen al nivel que se llegó con el caso Sendic. No creo que sea el comienzo de nada. Con esas reuniones lo que sentí fue realmente una chance de empezar a modificar las cosas que el Frente tiene que modificar. Primero, de poder dialogar, debatir y resolver. Tenés una fuerza política donde los líderes políticos no participan, entonces hay mucha dificultad.

10) ¿Hay una crisis de liderazgo en el Frente?

No creo, porque está Tabaré liderando.

11) ¿Tabaré tiene el mismo poder de liderazgo que hace diez años?

No, tiene menos poder, pero lo sigue teniendo. Está Mujica, que tiene poder y declara mucho. Esos líderes están, lo que también creo es que el Frente tiene que renovarse y si me preguntás por líderes en términos de renovación, en este momento no se ven. Tal vez lo más claro en este momento sea Daniel Martínez.

12) Hay sectores o personalidades en el Frente Amplio que tienen mucha presencia, por lo menos a nivel mediático, y han sido muy duros con Sendic. Persistentemente duros. Nombro a uno: Esteban Valenti. ¿Crees que hay detrás una lucha por el poder en la interna?

Te diría que, en el caso de Valenti, en el Plenario y en la cantidad de horas de reuniones, no existió. Absolutamente fuera de toda posibilidad de influencia sobre nadie. En los medios de comunicación juega y juega sobre la opinión pública, pero en la interna del Frente, Valenti no existe. Puedo estar equivocado, pero así lo siento.

“(En la investigadora de ANCAP) hubo frentistas connotados que lo crucificaron (a Sendic), que aprovecharon la oportunidad de reventarlo”

13)  ¿Hay otros sectores u operadores dentro del Frente que vieron en estos errores o irregularidades de Sendic un flanco para pegarle y evitar su proyección como futuro candidato?

Si leés las actas de la comisión investigadora de ANCAP, vas a encontrar frentistas connotados que lo crucificaron, que aprovecharon la oportunidad de reventarlo.

14)  ¿Y eso qué traduce? ¿Un enfrentamiento político?

Político, personal, de poder, de futuras candidaturas, de todo un poco.

15)  Te mencioné a Valenti porque es una cara muy visible, pero quizás hay otros sectores u operadores que tienen la intención de cuestionar el poder que en la interna tiene Mujica, su sector y sus aliados, entre los que está Sendic.

Te diría que el MPP y Mujica tienen muchos legisladores, pero son los que más participan en negociaciones. No creo que el MPP y Mujica hagan cosas contra Tabaré, no creo. Mujica para ser candidato a la presidencia decidió llevar a Astori de vicepresidente. El domingo (10) me llamó Enrique Iglesias. "¿Estás conmovido?" me dice, y me preguntó por Lucía (Topolansky). Y le dije: "mirá, Lucía es oficialista a muerte", y le conté una conversación de esas que hubo. Juan Castillo dijo en un momento: "para mí primero está el pueblo, segundo el partido y tercero la persona". Y Lucía le contesta: "para mí lo primero es el gobierno, segundo el partido y tercero la persona". Y yo viví los últimos cinco años con Lucía y era una representante directa del Poder Ejecutivo, sin duda. De manera que si me decís que en este tiempo el MPP va a aprovechar que tiene un senador más... ah no, el MPP va a jugar con Tabaré, totalmente. Esa es mi impresión.

16)  ¿Sendic está muerto políticamente?

Sanguinetti dice que no hay muertos en política, solo heridos graves. Depende de lo que haga. Es muy raro lo que pasó con él, porque cometió errores extraños. Lo del título es un error extraño y muchas veces en sus declaraciones, en vez de salir mejor parado, salía peor.

17)  ¿Crees que no calzaba los puntos necesarios para ser vicepresidente?

Sería injusto que yo contestara eso en este momento. La verdad, tengo posición, pero no me gustaría darla, por el momento tan especial que estamos viviendo.

18)  ¿Crees que el apellido lo ayudó a llegar a ese lugar?

Sin duda, sin duda. Lo ayudó en toda su historia, cuando él era del 26 de Marzo y encabezó sus listas, ahí era el apellido. Sin duda.

19)  ¿El Frente tiene hoy riesgo de fractura?

Bueno, yo creo que la síntesis de este plenario y de esta situación, es que no hay ninguna chance en los próximos años de que el Frente se fracture. Si me lo preguntás antes del fallo del Tribunal de Conducta Política, yo empezaría a reflexionar sobre eso, pero lo que viví en estos últimos días fue que el Frente está muy unido.

“No hay ninguna chance en los próximos años de que el Frente se fracture”

20)  ¿Tabaré jugó algún papel en esas negociaciones o se mantuvo al margen?

Según contaba Sendic, habló hace como dos meses con Tabaré a propósito de su posibilidad de renuncia, y creo que la siguiente conversación fue con el tuit que mandó comunicando su renuncia. Lo cual no quiere decir que Tabaré pueda haber influido indirectamente cuando sale y dice: "yo me presenté al Tribunal de Conducta Política y salí bien; si hubiera salido mal, habría renunciado". Ahí está influyendo Tabaré. Pero diálogo directo entre ellos creo que no hubo. Quien sí creo que habló mucho con Sendic fue Mujica. Allí hubo mucho diálogo. Mujica es una especie de padre adoptivo de Sendic; una vez Fernández Huidobro me lo dijo: "para nosotros Raulito es como un hijo nuestro".  

21)  ¿Cómo ves la política económica?

A ver... yo creo que al Uruguay le fue muy bien con los gobiernos del Frente Amplio, muy ayudado por la evolución de los precios internacionales, donde jugó la demanda de China, antes que nada, y también la debilidad del dólar. Cuando el dólar está débil los precios suben. También el uso de algunas commodities como factores especulativos de carácter financiero, lo que hizo que los precios se elevaran aún más. Esos factores ayudaron mucho. Y la virtud de los gobiernos del Frente es haber tenido capacidad de redistribuir. Es muy difícil que encuentres en el mundo que los salarios reales hayan crecido, en 12 años, el 50%. Y mucho menos, arriba del 100% el mínimo nacional. Eso dio fuerza a los sindicatos, que pudieron triplicar su cantidad de afiliados, y cambia un poquito, no mucho, las relaciones de poder. Segundo elemento, no menor: el gasto social pasó del 19% del Producto al 24%. Influyó un poco también la introducción del IRPF. Entonces tuviste una etapa muy positiva, pero seguís vendiendo recursos naturales, y el mundo actual es un mundo del conocimiento, de la innovación, del progreso técnico. Ves es sudeste asiático y empezaron con rubros como el textil, pero China hoy vende alta y media tecnología y todos quieren hacer lo mismo. Bueno, América Latina no hizo eso, y Uruguay tampoco. Allí hay problemas de los gobiernos de la región, y estoy hablando de gobiernos progresistas. Y no hubo procesos de integración productiva. Entonces, después de doce años no hay una estrategia de desarrollo.

22)  ¿Ese es un debe del Frente?

Sí, seguro, sin duda. Tengo que hacer una cosa muy flexible porque hay cambios en el mundo y el progreso técnico influye, pero vos tenés que tener una estrategia que te diga: bueno, en la inserción vamos a seguir vendiendo recursos naturales, pero vamos a ver si podemos avanzar en más valor agregado, más contenido tecnológico, intentar cadenas de valor regionales. Esa estrategia de desarrollo no la tenemos, y la voy a precisar cada vez más, porque cuando leo información internacional que me dice que el 50% o más de los ocupados en Estados Unidos van a perder su trabajo por el progreso técnico... la participación del Estado se vuelve fundamental para ayudar a resolver esto, que va a ser un tema muy importante en lo regional.

23)  ¿Por qué no existe esa estrategia? ¿O en realidad existe otra?

En los hechos sí. Porque la ausencia de política es también una política. Es un debe, no tengo ninguna duda. Otra cosa: este es un país chico, y si no exporto, mis posibilidades de crecimiento y de avanzar a la igualdad, que es un objetivo de la izquierda, se van a ver limitadas. Entonces no puedo perder competitividad. Pero dejé caer el tipo de cambio de 28 a 19. Me ayudaron los precios internacionales, pero en lo que quiero hacer -más valor agregado, más contenido tecnológico- me veo muy limitado. Y se usó el tipo de cambio con objetivos antiinflacionarios y se sigue haciendo. Yo soy crítico de eso, siempre lo fui. Pero también aprendí sobre política cambiaria cuando la critiqué, de manera que en los 90, cuando se empezó a usar la política cambiaria para contener la inflación y la inflación era 50 y el tipo de cambio subía a 25, eso empezaba a generar pérdidas a los sectores exportadores a los que tengo que ayudar.

24)  Pero están los que dicen: "si hacemos lo que quiere Couriel se dispara la inflación".

No. Primero, yo no dejo caer (el tipo de cambio) de 28 a 19. Fíjate lo que pasó en Brasil: de 3,70 bajó a 1,60 cuando subió Lula, y la industria se fue al diablo. Fíjate el 1x1 de Cavallo en Argentina: la industria se fue al diablo. ¿Esto quiere decir que hay que hacer devaluaciones abruptas? Ni loco. Pero gradualmente, para que influya lo menos posible en la inflación, yo puedo llevar una política cambiaria para asegurar competitividad.

25)  ¿El dólar debería estar más alto ahora?

No tengo dudas. Para que tengas una idea: hace tres o cuatro meses que no veo las cifras, pero las últimas que vi, tomando como base diciembre del 2004, cuando empieza a caer el tipo de cambio, nuestro tipo de cambio está atrasado 45%. El tipo de cambio real, ese que comparás con Argentina, Brasil, Estados Unidos, Alemania, China. Entonces, ¿harías una devaluación del 45%? Ni loco, pero tengo que empezar a avanzar, gradualmente. No tengo ninguna duda que la baja de la inflación a 5 o 6% tiene que ver con el tipo de cambio, pero me va a generar desempleo. Y yo no quiero perder empleo, porque es el elemento clave de la distribución. Después hago reforma tributaria, gasto social, salarios, pero sin empleo... perdí.

26)  También se ha criticado desde la propia izquierda, la falta de distribución de la riqueza.

Sí, es verdad. Yo creo que lo que se intentó fue fundamentalmente distribuir el ingreso, y en parte se logró, con aumento de salarios, con gasto social, con el crecimiento que generó empleo, con la reforma tributaria. Pero esta reforma, por ejemplo, fue dual, y yo no estuve de acuerdo. Al final, después que peleé, acepté por la unidad del Frente, pero que el asalariado que gana 2.000 dólares pague más que el capitalista que gana más de 2.000 dólares no me parece correcto. El que tiene ganancias e intereses tiene que pagar igual, en términos proporcionales.

“Astori es muy buen comunicador. Dice ‘estamos muy preocupados por el empleo’, pero lo que le interesa es el déficit fiscal”

27) El argumento para esa política es cuidar y fomentar la inversión: no cargar con impuestos a quien invierte.

Son varios los argumentos. En el fondo está una actitud que es la que quieren los inversores: que el Estado no se meta, salvo cuando caen. Cuando caen le vienen a pedir al Estado subsidios, créditos, lo que sea. Pero cuando están arriba no quieren que los toquen. Si el equipo económico entra con ese argumento es un problema del equipo económico.

28) ¿No crees que efectivamente la inversión se resienta si se pone una mayor carga impositiva al capital?

Yo fui profesor de Desarrollo Económico y escribí sobre las empresas trasnacionales. Si me preguntás hoy, no sé, pero en mi época las trasnacionales pedían seguridad. Si vienen es porque tienen rentabilidad, si no, no vienen. Por lo tanto, cuando veías las preocupaciones de los inversores, los impuestos casi no existían o era el sexto o séptimo elemento. UPM viene porque tiene rentabilidad.

29) ¿La carga impositiva no influye en esa rentabilidad?

Muy poco... muy poco. Ahora, distribuir la riqueza es otra cosa, es transformar la propiedad. Y aquí es donde tenemos más dificultades. Yo soy un hombre de izquierda y como todos los hombres de izquierda critico al capitalismo. Tengo que transformarlo, y una de las cosas que hay que transformar es la relación mercado-estado. Si me preguntás si yo sabría qué hacer con eso, te diría que sí. El mercado me es indispensable como factor de resultados, pero el Estado tiene que promover, regular, conducir. Me animo a decir que tengo propuestas específicas sobre mercado y Estado, pero si me preguntás sobre propiedad en un mundo donde las transnacionales definen el 75% del comercio internacional, ¿cómo las enfrento? Que el Estado tenga empresas en sectores estratégicos, fantástico. Pero más no. Y lo que tiene que ver con cooperativas, autogestión, propiedad social... yo lo apoyo. Pero ¿ahí está la ruta? Por el momento no.

30) ¿No hay hoy alternativas al capitalismo?

No hay. Por lo menos no se ven. La Unión Soviética fracasó, y los dos elementos que te estoy dando son los de la Unión Soviética: el pasaje del mercado a la planificación, que fracasó, y el pasaje de la propiedad privada a estatal, que fracasó. Económicamente, Cuba es un fracaso.

31) ¿Estás muy lejos de Astori?

Bueno, los dos pertenecemos al Frente Amplio y los dos hemos compartido programas del Frente. De manera que, desde ese punto de vista, tendríamos que estar cercanos. Yo siento que él está más corrido. Por ejemplo, si hablamos de macroeconomía el desarrollo productivo no aparece. Como él es muy buen comunicador, dice "lo que me interesa es el déficit", pero quince días después dice: "estamos muy preocupados por el empleo". Es muy bueno en eso, pero lo que le interesó fue el déficit fiscal. ¿Por qué? Porque los organismos financieros internacionales y las calificadoras de riesgo están permanentemente planteando: "no pongas impuestos porque no viene la inversión", "garantizame el pago de los servicios de la deuda". Y si vos tenés déficit tenés deuda. Entonces, ¿a qué le estamos dando prioridad? ¿Al empleo, al crecimiento? ¿O al déficit fiscal, a pedido de las calificadoras de riesgo? De pronto ahí tengo diferencias.

32) ¿Y personalmente estás muy lejos?

Hicimos la monografía juntos para recibirnos. Dirigía Faroppa y la hicimos José Enrique Santías, que trabajó muchos años en CALNU, Danilo Astori, Ricardo Zerbino y yo. Antes de irme al exilio hice todo el esfuerzo de cuidarlo porque a veces sentía que funcionaba políticamente con ingenuidad. Cuando volví del exilio me pareció natural ir a verlo, conversé con él, y de pronto sentí como un rechazo. Entonces, como yo me sentía muy cercano a él lo senté en el Sorocabana y le dije "¿qué te pasa?". Y me dice "vos no podés hacer lo que estás haciendo". "¿Qué hago?" "Opinás, das posiciones. Y acá los únicos que podemos opinar somos los que nos quedamos. Los de afuera, no". A partir de ahí se perdió la relación cercana, aquella amistad que había. Yo lo defendí mucho como decano, muchos compañeros no se llevaban muy bien con él y yo hacía de intermediario. Pero bueno...

33) ¿En algún momento se barajó tu nombre como ministro de Economía?

No. Yo trabajé muy cerca de Tabaré siempre, estuve en el grupo asesor suyo en el 94, cuando fue candidato por primera vez. En julio del 2004 me llamó y me dijo: "vas a tener el cargo que quieras, tú lo elegís; pero yo siento que sos un especialista en la cosa internacional, en integración, quisiera que fueras de embajador a Brasil". Yo le dije: "mirá, Taba, hace 50 años que estoy esperando que la izquierda gane, no me muevo ni loco de acá" (se ríe). Y en el 2006 me llama de nuevo, nos encerramos como dos horas y ahí sale el tema del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. "Y bueno loco, yo tengo mis convicciones" le dije. Y salí a hablar en contra del tratado.

34) ¿Vázquez estaba muy entusiasmado con el tratado?

Sin duda, sin duda. Pero además, habíamos hecho cosas. Jorge Batlle nos había tirado con el Tratado de Promoción de Inversiones con Estados Unidos. Y ahí discutimos mucho con Korzeniak sobre qué hacíamos, entonces tomé la decisión de que era un tema del Mercosur. Yo tenía amigos en Argentina y les pregunté y me dijeron que ellos estaban estudiando otro tipo de tratados de libre comercio. En Brasil tenía a mi gran amigo Marco Aurelio García, y ahí el Parlamento le devolvía al Ejecutivo todos estos tratados. Entonces viene Rodolfo Nin y me dice que Tabaré quiere que vayamos a Estados Unidos a renegociar el tratado. "Dejame ver hasta dónde llego con Argentina y Brasil", le dije. Eso finalmente no se concretó y a fines de 2005 Tabaré nos llama y nos dice: "es el primer año de gobierno, yo creo que es bueno que Uruguay firme". Era muy difícil. Los que estábamos en contra lo estábamos fundamentalmente porque, como en todos los tratados de libre comercio, frente a un conflicto entre el Estado y el inversor, éste tenía derecho a ir a tribunales internacionales. Que salvo en el tema de Phillips Morris fallan a favor de las empresas. Después no teníamos problemas. Y al final acordamos, yo soy muy acuerdista.

“Mujica es una especie de padre adoptivo de Sendic; Fernández Huidobro me lo dijo: ‘es como un hijo nuestro’”

35) ¿Cuántos años trabajaste junto a Seregni, como asesor?

La primera reunión con él fue en enero de 1971. Ahí quise ver hasta donde llegaba y le pregunté: "¿Usted qué cree sobre la participación?" Y me dio una lección. Era impresionante, tenía una visión de la totalidad. Me fui en noviembre o diciembre del 88 de la asesoría de Seregni.

36)  Leí en la página de Casa Grande que fuiste uno de los redactores del primer discurso de Seregni, el 26 de marzo de 1971. ¿Es correcto?

Sí, claro. El equipo asesor era: el "Tucho" (Alberto) Methol, Germán Wettstein, Pedro Seré, Julio Rossiello después, estaba (Esteban) Campal que también se fue después, el coronel (Carlos) Zufriategui y (Samuel) Lichtenztejn. Yo hice como un esquema global del discurso, el Tucho fue de los que más escribió, Seré metió sus cosas, Germán también, en la parte económica yo tuve bastante que ver.

37)  ¿Y Seregni en qué intervino?

Mucho. Fueron por lo menos tres semanas, íbamos avanzando con él y al final se lo dejamos abierto, para que él lo cerrara. Yo trabajaba en el Instituto de Economía, que estaba en 25 de Mayo y Zabala y me fui caminando al acto con un queridísimo amigo que se llamaba Nicolás Reig, y él me decía: "los políticos no leen, Alberto". Y me hinchaba las pelotas. Llegamos hasta Yaguarón, más no pudimos avanzar, y te digo con franqueza: Seregni trabajó con nosotros, pero podía haber pedido a otros el discurso. Era todo medio clandestino además. Yo no sabía qué iba a leer, y cuando empezó... ¡era nuestro discurso! Me puse tenso, como loco. Y cuando terminó, caminé un poquito y en la esquina de Ejido me cruzo con Maggiolo, que era el rector de la Universidad, que me dice: "¿Usted se dio cuenta Couriel los conceptos que tiene ese discurso?" Teníamos una mesa de café en el Palace, en la que estaban, entre otros, el Tucho y (Carlos) Real de Azúa. Entonces después del discurso, viene Real de Azúa y dice: "estuve averiguando quién participó en el discurso de Seregni" (se ríe). Y el Tucho y yo nos mirábamos, no podíamos decir nada.

38)  ¿En aquel momento pensaban que el naciente Frente Amplio podía ganar esas elecciones?

Es que el acto final del 71 te hacía decir "¿por qué no?" Después nos dimos cuenta que todos los votantes estaban en el acto (se ríe). No había ni uno más. Fue un golpe, sobre todo porque de lo que no teníamos dudas era de que ganábamos Montevideo.

39)  ¿Seregni era un zurcidor?

Era sí, pero siempre buscaba algún apoyo eh... siempre tenía apoyo. Sabía apoyarse.

40)  ¿Eso se perdió en el Frente?

Bueno... primero, no tenés una figura como Seregni. Hay una frase del Pepe Mujica que yo comparto, hablando sobre Miranda. El Pepe dijo: "Miranda hizo lo que pudo, precisábamos un Seregni que dijera 'vos firmás esto, vos esto y vos esto; y se terminó'". Que no era tan así tampoco Seregni, pero precisábamos un líder que resolviera, aunque después le dijéramos "autoritario". Seregni era una figura impresionante.

Montevideo Portal | Gerardo Tagliaferro
Fotos: Juan Manuel López