Salud
¿Me escuchaste bien?

A la hora del gimnasio, cuidado con los oídos

Pocos saben que el ejercicio intenso pude estar detrás de numerosos casos de pérdida de audición.
04.06.2018 13:27
2018-06-04T13:27:00

La pérdida de la audición puede obedecer a varias causas, entre las cuales se incluyen las infecciones del oído y la meningitis, los accidentes, los defectos congénitos, los antecedentes familiares, algunas medicinas, exponerse mucho tiempo a ruidos fuertes y/o debido al envejecimiento.

Pero hay otra causa de la que pocos hablan: puedes perder la audición durante o después de realizar ejercicios muy intensos como el Cross Fit, High Intensity Interval Training (HIIT), Boot Camp, o el Functional Training. Son entrenamientos extremos que buscan llevar el cuerpo al límite de su resistencia, y generalmente conllevan una exigencia muy marcada, que, entre otros daños, puede provocar lesiones en el oído.

Para comprender mejor cómo el entrenamiento extremo puede dañar la audición, hay que considerar que el esfuerzo físico provoca una gran presión dentro del cráneo que ocasiona presión dentro de los oídos. El otro peligro es retener la respiración, algo muy frecuente entre los levantadores de pesas, por ejemplo, y esa suspensión del aire que se retiene, también produce presión en el oído interno, y el consiguiente daño.

Si a estas peligrosas acciones se le suma el volumen alto de la música en los gimnasios, tendremos un combo peligroso para deteriorar la audición, explica un artículo de la reportera especializada Inés González, publicado en Hola Doctor.

Cuanto más frecuentemente estés expuesto a los sonidos fuertes a lo largo del tiempo, más daño se producirá. Eso no quiere decir que interrumpas la actividad física, recomendada para prevenir diversas enfermedades, sino más bien, se trata de tomar precauciones.

La pérdida de la audición deteriora la calidad de vida y provoca estrés, ansiedad e insomnio, entre otros problemas.

¿Cuáles son las principales lesiones auditivas frente al ejercicio?

Según el Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación, hay dos lesiones que pueden producirse por esfuerzo:

Fístula perilinfática

Es una fuga del líquido del oído interno al oído medio. Provoca inestabilidad que suele aumentar con la actividad, además de mareo y náuseas.

La fístula perilinfática puede ocurrir después de una lesión en la cabeza, cambios drásticos en la presión del aire (como cuando se bucea), esfuerzo físico, cirugía del oído o infecciones crónicas del oído. Algunas personas nacen con este problema.

Síndrome del mal de desembarco

Es una sensación de balanceo y falta de equilibrio continuo, que por lo general ocurre después de un crucero u otro viaje por mar, o incluso después de correr por un tiempo prolongado en una máquina o cinta caminadora.

Por lo general, los síntomas desaparecen a las pocas horas o días de llegar a tierra o suspender el ejercicio que lo provocó. Sin embargo, los casos más graves pueden durar meses o incluso años, y la causa sigue siendo desconocida.

¿Cómo saber si estoy escuchando bien?

Muchas personas van perdiendo gradualmente la capacidad de oír y no perciben el deterioro lento que podría estar produciéndose. Por eso, es aconsejable realizar una prueba de audición tan pronto como sea posible si existe alguna duda o si regularmente realizas ejercicios de alta intensidad.

Cuanto antes se detecte la pérdida auditiva, más efectivo será el tratamiento.

También es posible que desees considerar hacerte pruebas de audición regularmente (una vez al año, por ejemplo) si tienes un mayor riesgo de pérdida de audición inducida por el ruido, por ejemplo, si eres músico o trabajas en entornos ruidosos, aconsejan los Institutos Nacionales de Salud de Reino Unido (NHS).

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