Julián Kanarek

Muchas gracias por todo lo que nos dan: una columna colaborativa

Todo esto pasó sólo en un par de semanas en las redes de Uruguay. Un análisis por Julián Kanarek.
17.01.2018 16:25

Hace más de un año que no se emiten nuevos episodios de una de las primeras y mayores expresiones de generación de contenido en internet, netamente uruguayo y totalmente creada a partir de acontecimientos de la red: Tiranos Temblad.

Como manera de rendirle tributo, propusimos junto con el Portal empezar el 2018 con una columna que nos permita ver qué sucedió en las redes nuestro país en la primera quincena del año e intentar un análisis sobre su efecto en el resto de la sociedad.

A través de un tweet llamamos a los internautas a mencionar aquellas noticias o temáticas que hayan, a su criterio, acaparado la conversación en las redes y los resultados fueron disímiles.

Hubo alusiones políticas a temáticas que se arrastran desde fines del 2017 como la foto de la senadora Verónica Alonso haciendo las compras, las repercusiones del caso del sindicalista argentino Marcelo Balcedo, las subas de tarifas, los homicidios, los feminicidios, los accidentes de tránsito.

Ya adentrados en el 2018 de lleno se mencionaron a temáticas donde el humor, la ironía y el sarcasmo fueron los protagonistas como el frustrado pase del delantero argentino José Sand a Nacional (con tweet oficial incluido), la relación del Gerente Deportivo tricolor Alejandro Lembo con el músico Chano Charpentier, un pollo verde o fotos del Ministro de Economía en chancletas veraneando en las costas de nuestro país.

Estos últimos casos no estuvieron exentos de polémicas, discusiones y agresiones hacia sus protagonistas con el agregado de la posverdad materializada en imágenes distorsionadas, declaraciones falsas e información de dudosa procedencia.

Pero hay otros temas, que también fueron apareciendo en la conversación los que permiten un análisis más profundo sobre cómo interactuamos en las redes, entre ciudadanos, con los políticos y con las instituciones.

 

Tarifas de Antel ¿un triunfo twitero?

El 1 de enero muchos usuarios del servicio de telefonía celular de Antel se despertaron con la novedad de que sus planes habían cambiado. En estructuración y rendimiento.

Las autoridades de la empresa estatal de telecomunicaciones afirmaron que para mejor, aunque muchos usuarios se tomaron el trabajo de analizar y concluir que el cambio era para peor.

Más allá del cambio en sí, la empresa se disculpó y alegó un error en la comunicación. Siempre que haya un problema recuerden que se va a citar un problema en la comunicación. Con el agregado de que Antel es la empresa de comunicación de los uruguayos.

Si nos tomáramos el episodio con humor (al final de cuentas todos quienes quisieran pudieron volver a su plan anterior) podemos comparar esta cruzada twitera con la histórica junta de firmas y el referéndum que determinó que las empresas públicas uruguayas no podían ser privatizadas en el año 1992.

Las características de ambos movimientos son similares: ciudadanos movilizados por una causa que les parece injusta, la mecánica humana (sumar adhesiones a la causa para alcanzar el objetivo) también es similar y los resultados, salvo por la dimensión de los mismos, son equivalentes: se logró el objetivo. Además ambas situaciones incluyen a Antel, su gestión político-empresarial y su relación con los ciudadanos.

Pero lo rico para analizar aquí son las maneras de movilización y la inclusión de las redes en la reivindicación de un cambio que los ciudadanos no creían justo. La empresa es un acervo colectivo, difícilmente comparable con cualquier otra empresa del rubro, ya que los clientes además de su relación comercial tienen un sentimiento de pertenencia hijo de la larga historia de empresas públicas al servicio de la ciudadanía del Uruguay. Por ello esta este levantamiento en redes, así como aquella acción política contienen un motor movilizador mayor que la queja específica que incluye un elemento patriótico-afectivo.

Claro está que son movilizaciones políticas muy diferentes. Una incluyó movimientos de masas, activó mecanismos previstos por la Constitución y llevó a la totalidad de la población a tener que manifestarse en las urnas sobre la temática.

Esta última, con su desarrollo pero sobre todo con sus consecuencias, es hija de una nueva época. Una época en la que clientes o ciudadanos pueden cuestionar e interpelar una decisión tomada por una empresa, consiguiendo nada menos que la posibilidad de mantener los planes tal y cómo estaban previstos. Es una reivindicación vehiculizada por las redes, su desarrollo marca una innovación en movilización política e incluye las formas de una nueva generación. La generación twittera.

 

Un hostel poco valicero

La mayor actividad generadora de divisas para el país es hace ya varios años el turismo. Su época de mayor esplendor son los primeros quince días de enero. Es por ello que un caso de supuesta discriminación en un establecimiento turístico en los primeros días del año logra una gran repercusión. En la agenda nacional y en la agenda de las redes.

En este caso es pertinente analizar el porqué. La indignación es hoy uno de los principales motores de movilización en redes sociales. Si esta trae consigo causas polémicas suele generar lo que en la academia se ha definido como burbujas informativas que no son más que corrientes de opinión que esgrimen sus argumentos, discuten entre sí pero que socialmente se aíslan unas de otras, con muy pocas posibilidades de contacto entre ellas.

Argumenté hasta el cansancio sobre la falsa ilusión de debate que generan las redes. Esas son las burbujas de información en las que los bandos van separándose en la conversación, esgrimiendo argumentos que nunca convencerán al otro pero con posiciones tan rígidas como para que tampoco se dejen convencer por ese otro. Asistimos a la ausencia de matices, ya no hay grises en la opinión.

En este caso la opinión, y la condena a la acción del propietario del Hostel Buena Vista fue bastante unánime por lo que podemos verificar un pico de visibilidad en la temática con poca polarización y un pedido reiterado de acción a las autoridades. La ministra de Turismo respondió personalmente cientos de tweets argumentando que condenaban el hecho pero que todavía no tenían denuncia formal. Esta se materializó y tanto la Intendencia de Rocha como el Ministerio de Turismo se encuentran tratando el tema por vías legales y administrativas.

Acá el papel de las redes no fue tan protagónico como en el caso de Antel, pero si acrecentó la visibilidad de la temática y movilizó a los ciudadanos a pedir la acción directa de las autoridades particularmente a través de Twitter.

 

Posverdad y fake news criollas

En la última revisión del Diccionario de la Real Academia Española se incluyó como término posverdad atribuyéndole el siguiente significado:

"(De pos- y verdad, trad. del ingl. Post truth) Distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Los demagogos son maestros de la posverdad."

Por su parte, según Wikipedia (este término aún no fue integrado por la RAE a su diccionario) las fake news son:

"(una) noticia falsa es un intento de hacer creer a un grupo de personas que algo falso es real. El término en inglés «hoax», con el que también es conocido, se popularizó principalmente en castellano al referirse a engaños masivos por medios electrónicos, especialmente Internet."

Hay varios de los acontecimientos de éste verano que entran tanto en la categoría de posverdad como en la de noticias falsas. Tanto el video en el que un ciudadano se queja sobre la suba de patentes e interpela, insulta y cuestiona al Intendente de Montevideo como la fotografía del Ministro de Economía en su auto particular (con la matrícula modificada para que parezca la de un auto oficial) cuentan con las características de manipular la realidad para influir en la opinión pública. La segunda por razones obvias y la primera por hacer responsable a un jerarca de una decisión que no sólo no tomó sino que además incluye a integrantes de todo el espectro político que son los intendentes del país.

Pero en el caso del desperfecto mecánico que sufrió el ministro Astori también entran elementos de las fake news ya que la fotografía fue difundida (con la matrícula distorsionada) por medios y/o periodistas, configurándose así un acontecimiento de noticia falsa que (intencional o no intencionalmente) termina haciendo creer a un grupo de personas que "algo falso es real".

Ambos casos generaron respuestas por parte de las autoridades o sus entornos. El manejo de temáticas en las que se ven interpelados, manipulando la veracidad, parece motivar a los políticos a una respuesta más rápida y contundente en redes que las múltiples y cotidianas preguntas, interpelaciones o cuestionamientos en redes.

Es una vez más la comprobación de que la política sigue usando las redes con un viejo paradigma que es el de responder a las temáticas que ellos intentan poner en agenda, salvo cuando algún ciudadano, medio o periodista falta a la verdad.

Además de estos hechos hubo otras temáticas de diferente índole como por ejemplo el fichaje del futbolista Luis Aguiar a Nacional o el enfrentamiento entre el campo y el gobierno que incluyeron todo tipo de recursos en redes (videos, audios, amenazas, enfrentamientos, discusiones) y que son tan profundos que ameritarían un análisis profundo e independiente.

También tuvimos acontecimientos internacionales como el discurso de Oprah en los Golden Globes, la publicidad gráfica de la marca textil H&M señalada como discriminatoria, las declaraciones de Cacho Castaña sobre la violación a las mujeres y un infaltable partícipe de estas polémicas como el presidente de los Estados Unidos quién con la publicación de un libro sobre él, declaraciones al líder de Corea del Norte: "Mi botón nuclear es mucho más grande y poderoso" u opiniones sobre la inmigración "¿Para que queremos que venga gente de esos países de mierda?" encendió las redes una vez más generando polémica mundial.

Pero estos también ameritarían un análisis por si sólo y este artículo ya quedó lo suficientemente largo como para que, si llegaste hasta acá estés cansado.

 Así que terminando este homenaje a Tiranos Temblad solo nos queda decir que todo esto pasó sólo en un par de semanas en Uruguay y agradecer a las redes (en este caso no es YouTube) por todo lo que nos dan.

 

ESCRIBE

Julián Kanarek

Máster en Comunicación y Cultura, socio y director de Amén Comunicación Ciudadana, creador de la película Last Hero (de Emir Kusturica sobre José Mujica) y docente en la Universidad Católica Argentina.

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