Rumiando la vida

"Todos los aplausos para ella": una joven que dio una lección de honestidad

El ''Gordo'' Verde cuenta una anécdota que vivió en un ómnibus, que le sacó una sonrisa y le sirvió para reflexionar cómo la honestidad está en el día a día.
29.11.2017 14:25

¡Todos los aplausos para ella! Hace un tiempito, iba en ómnibus rumbo al Prado. Ya me había arrimado a la puerta delantera para bajarme, cuando de pronto, el chofer tira "una puteada" al aire... Levanté la mirada y entendí bien por qué. A media cuadra, había un ómnibus de la misma línea, estacionado y roto. Detrás, un grupo importante de gente que, al parecer, viajaba en ese coche. Por ende, era un lote de pasajeros que subirían sin pagar. Como pa´ animar al chofer, le dije: "¡Vamo´ arriba hermano! El hombre me miró con cierta complicidad, hizo un breve silencio con cara de preocupación y comenzó con la clásica del chofer: "..si son tan amables, un pasito más... al fondo que hay lugar..." (Haciendo sonar la monedita contra el fierro). Y subieron unos 25 o 30 pasajeros. Entre ellos una señora con un bebé a quien enseguida le cedieron un asiento. Finalmente sube una chica de unos 20 años, con pinta de estudiante y algo sonriente. El chofer le dice: "¡Adelante! pasá nomás..." A lo que ella responde: "No... sírvase. (Y le paga el boleto). Subí última porque no venía en el ómnibus averiado. Yo estaba en la parada esperándolo..." Inmediatamente le cambió la cara al chofer. ¡Quedó totalmente despistado! Le cobró el boleto como corresponde, pero le agradeció con particular delicadeza por el gesto de honestidad que tuvo. Es que tranquilamente la joven pudo "haberse robado" el boleto, ya que dadas las circunstancias, tenía toda la posibilidad de hacerlo sin que nadie lo notara. Sin embargo, optó por lo correcto. Cuando ya bajé un escalón, esperando mi parada (que era la siguiente) el chofer tomó la palabra para decirme: "sólo por lo que hizo esta gurisa, valió la pena haber subido a toda esta gente... ¡Que tenga buen día!" "¡Igualmente!" le respondí.

¡Tal cual! Ella quizás ni se enteró de lo que generó en nosotros, con su actitud llena de honestidad y transparencia. Por lo pronto, nos dejó en claro que para ella ser honesta, vale mucho más que un boleto de ómnibus. Y yo te invito a que te preguntes: ¿Cuánto vale para vos tu honestidad? ¿Cuánto hacemos valer nuestra transparencia? Porque como dijera el Papa Francisco: "...de nada nos sirve ser los más ricos del cementerio..." La transparencia es "una actitud de espíritu tan escasa como grata de encontrar. Es un valor que forma parte de la riqueza espiritual de una persona..." ¡Vale la pena esta riqueza! ¡No dejemos de intentarlo!

¡Buena Semana! ¡Un fuerte abrazo!

Por Juan Andrés "El Gordo" Verde

*Juan Andrés Verde se ordenará sacerdote el domingo 3 de diciembre en la Catedral de Montevideo. Será a las 17 horas, la imposición será de manos del Cardenal Daniel Sturla y están todos invitados a asistir.

ESCRIBE

Juan Andrés ''Gordo'' Verde

Ex rugbista -llegó a jugar en Los Teros juveniles-, autor del libro "Entre amigos" y conferencista, hoy ordenado sacerdote por la Iglesia Católica. Activo en las redes sociales, en sus mensajes suele reflexionar sobre los valores y las pequeñas grandes cosas de la vida cotidiana.

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