Letras Saladas

"Como es costumbre en los deportes menores en el Uruguay, todo se hace a pulmón"

Llegado de Japón, Julián Schweizer reflexiona de las dificultades de ser surfista profesional en Uruguay: "Es un mundo que muy pocos han recorrido".
01.12.2017 14:18

En la penúltima parada del LQS (Longboard Quailify Series) en Onjuko-Japón, me tocó despedirme en la segunda ronda del campeonato. Fue una serie muy complicada en la cual competí contra el actual líder del ranking mundial y dos surfistas locales. El no haber elegido bien las olas me costó carísimo: un error que espero no repetir para las próximas competencias. De todas maneras, en cada campeonato, por más que no obtenga el resultado deseado busco ir aprendiendo de los errores e ir cometiendo poco a poco menos desaciertos.

Fue bueno ser recibido por una familia peruana-japonesa, que me alojó con los brazos abiertos y me permitió vivir desde adentro una cultura muy distinta a la nuestra.

Normalmente los competidores de otros países cuando están en formación viajan con sus entrenadores a los diferentes lugares donde son las competencias. Así conocen a los locales, las comidas, las playas, entre otras cosas. Esto los ayuda a que cuando van a competir estén totalmente enfocados en lo que realmente importa y no en cuestiones de logística. Para un competidor uruguayo, esto es casi inimaginable: normalmente conocemos los lugares los días previos a las competencias y nos tenemos que adaptar lo más rápido posible a las condiciones del oleaje.

Es que una de las partes más duras en este deporte es, sin lugar a dudas, la económica. Es un deporte en donde la gran mayoría de los atletas no llegamos a cubrir nuestros propios gastos. Por lo general, el costo de aprender en el surfing profesional es bastante caro. Uno para empatar o llegar a ganar un mínimo de dinero, necesita normalmente estar, por lo menos, dentro de los cuatro primeros puestos de cada evento. Se invierte mucho dinero en busca de un resultado que por lo general no se alcanza muy seguido.

El no estar dentro de esos primeros puestos en cada campeonato, genera mucha presión a los competidores y uno no es la excepción a la regla. Ese "de que si no me va bien, no voy a tener suficiente dinero para cubrir los gastos del próximo campeonato". Claramente esta presión juega en contra a la hora de competir.

En este momento cuento con el apoyo económico de dos empresas en Uruguay (Viajes Buemes y Chivipizza) y una en Costa Rica (Energy Law Firm) con las cuales estoy muy agradecido, pero la realidad marca que no es suficiente. Esta es una profesión relativamente nueva y bastante desconocida para los uruguayos. Es un mundo que muy pocos han recorrido. Y es un deporte que viene en constante crecimiento a nivel nacional e internacional. Creo que es de suma importancia que las empresas públicas y privadas se sumen y empiecen a apoyar al surf uruguayo, que, además, creo que viene teniendo buenos resultados.

Estoy totalmente seguro de que con el apoyo y motivación suficiente se van a ir logrando cosas cada vez más importantes y vamos a ir posicionando a Uruguay en el mapa del surf a nivel mundial.

ESCRIBE

Julián Schweizer

Joven surfista uruguayo radicado en Costa Rica desde hace tres años. Además de ser campeón nacional de Longboard por partida doble, logró una Plata en un Panamericano y está clasificado para el LQS (Longboard Qualifying Series). Letras Saladas es un espacio donde relata sus peripecias mientras busca cumplir su sueño: conquistar el mundo del longboard.

Ver todas las columnas